La Iglesia sale a la calle en apoyo a «los más golpeados» por la crisis

I.L.H. / Burgos
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Una manifestación encabezada por el arzobispo, Francisco Gil Hellín, recorrió anoche las calles del centro. La marcha se inspiraba en las palabras del Papa Francisco «esa economía mata» y recogió testimonios de afectados

Pese a que la noche era desapacible y lluviosa, participaron unas 300 personas. Entre ellas, el arzobispo. - Foto: Jesús J. Matías

El Papa Francisco inspiró el lema y algunas de las reivindicaciones a las que anoche pusieron voz con su marcha en silencio. La diócesis de Burgos salió a la calle para solidarizarse con los «más golpeados por la crisis» y alzar la voz contra «una economía de la exclusión y la desigualdad» que, en palabras del pontífice, «defiende la autonomía absoluta de los mercados y la especulación financiera». «Esa economía mata», afirmaba el Papa en su exhortación apostólica La alegría del Evangelio, y a esas palabras aludió la Iglesia burgalesa para gritar contra las situaciones de injusticia y pobreza.
Unas 300 personas salieron a la calle en una desapacible noche lluviosa como «gesto público» de solidaridad hacia quienes peor lo están pasando. Con la presencia del arzobispo, Francisco Gil Hellín, recorrieron las calles del centro desde la Plaza Mayor, pasando por la Divina Pastora y La Paloma hasta llegar al arco de Santa María. En el recorrido se escucharon testimonios que pusieron nombre y rostro a la crisis. Como María Ángeles, parada desde 2011, o Maite, que ha perdido su casa y con ayuda de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) ha conseguido un alquiler social.
Al concluir la manifestación, miembros del departamento de formación socio política de la diócesis leyeron un manifiesto en el  que el Papa volvía a servir de inspiración: «Estamos abrumados por la galopante corrupción, por la realidad lacerante de injusticia, por la violencia que se manifiesta en múltiples formas, por la pobreza creciente que desemboca en el desánimo y en la falta de esperanza (...). Por eso salimos a la calle. Porque formamos parte de esta Iglesia que debe escuchar el latido de la calle. Porque queremos juntarnos a toda esa corriente de personas que desde diferentes opciones luchan por un mundo mejor».