De las risas al silencio

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Seis días han sido suficientes para contagiar a más de 6.200 españoles y cambiar radicalmente el día a día los ciudadanos que, tras el decreto del estado de alarma, deberán permanecer 15 días confinados en sus hogares

Los establecimientos, abarratados hasta hace un par de días, se encuentran vacíos en la mayor parte del país. - Foto: BIEL ALIÑO

El domingo 8 de marzo ya había coronavirus en España. Se conocían 17 muertos y más de 600 contagios en el país, pero nadie era aún conscientes de lo que se venía encima. 
En apenas seis días los españoles han pasado de las risas al silencio a un ritmo vertiginoso en el que no han parado de confirmarse nuevos positivos y fallecimientos que han obligado al Gobierno a tomar medidas drásticas, entre ellas, decretar el estado de alarma...

 

8 de marzo

Siete muertes por el COVID-19, todas de personas mayores con patologías previas, elevan a 17 los fallecidos. Se confirman 589 casos, un 60 por ciento en Madrid, País Vasco y La Rioja. La Guardia Civil notifica el aislamiento de la localidad riojana de Haro que habían acudido dos semanas atrás a un funeral en Vitoria que había provocado el contagio de 60 personas.
El virus avanza pero no altera la vida cotidiana: hace buen tiempo, las calles están llenas y cientos de miles de personas se manifiestan por el día de la mujer.

 

9 de marzo

Y de pronto... Confirmados 1.204 positivos y 28 muertos, lo que duplica los registrados un día antes.
Se declaran zonas de «transmisión comunitaria alta» la Comunidad de Madrid y las localidades de Vitoria y Labastida en Álava. Se suspenden las clases en esas zonas.
La Bolsa cae el 7,96 por ciento, la mayor bajada desde el Brexit, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anuncia que pondrá en marcha un plan de choque para paliar los efectos económicos.
Los niños están fuera de los colegios y los abuelos, como población de riesgo, no son una opción para atenderlos. Las consecuencias de la crisis, más allá de las sanitarias, empiezan a llegar a los hogares. Se recomienda el teletrabajo.

 

10 de marzo

Cuatrocientos nuevos casos, 35 muertos y 135 personas dadas de alta, aunque se sigue pensando que el problema está fuera: el Ejecutivo prohíbe los vuelos desde Italia.
El coronavirus contagia la política con el positivo del diputado de Vox Javier Ortega Smith y se suspende la actividad parlamentaria.
Prohibidos los actos de más de 1.000 personas en recintos cerrados de las zonas más afectadas y las Fallas de Valencia quedan aplazadas. Madrid, convertida ya en «capital del virus», cierra teatros, bibliotecas y polideportivos.

 

11 de marzo

La OMS declara el coronavirus pandemia global. Confirmados más de 2.150 casos en España, la mitad de ellos en la capital, donde se clausuran los grandes museos.
Muchos madrileños empiezan a salir de la ciudad pese a las recomendaciones de las autoridades y las colas se forman en los supermercados, donde el papel higiénico es producto estrella.
Sanidad baraja entre dos y cuatro meses para que no haya transmisión del COVID-19, que ya ha causado 51 fallecidos en el país.

 

12 de marzo

El Ibex 35 se desploma con una bajada del 14,06 por ciento, la mayor de la Historia, y el Gobierno aprueba medidas por 18.225 millones de euros para hacer frente al impacto.
Más de 3.000 contagiados y 84 fallecidos por el coronavirus.
La ministra de Igualdad, Irene Montero, da positivo y todo el Gobierno y los Reyes se someten a la prueba. La ministra de Política Territorial y Función Pública, Carolina Darias, segundo positivo en el Ejecutivo. El Congreso suspende su actividad hasta el 24 de marzo.
El Gobierno recomienda el cierre de todos los centros educativos, medida que hasta el momento han decidido 12 comunidades.
En Igualada y otras localidades catalanas cercanas se confinan 70.000 personas.

 

13 de marzo

El Ejecutivo anuncia que declarará el estado de alarma durante 15 días para contener la pandemia, que ya acumula120 fallecidos.
Madrid cierra todos los locales menos los de alimentación y primera necesidad, mientras que el Gobierno de Murcia decreta el confinamiento en el litoral, con unas 376.000 personas afectadas. La Generalitat pide el aíslamiento de toda Cataluña, mientras las calles de las principales localidades se vacían y se quedan en silencio. Las estimaciones auguran 10.000 contagios en la próxima semana.

 

14 de marzo

Después de siete horas de reunión, Pedro Sánchez comparece ante los medios para anunciar las medidas drásticas del estado de alarma: se limitan los desplazamientos y se cerrarán los comercios minoristas.
Hay más de 6.200 contagiados y 193 fallecidos, y tras las peticiones, se cancelan las mayoría de las procesiones de Semana Santa en las localidades, donde el silencio reinará, por lo menos, durante 15 días.