La huella del impresionismo burgalés

I.L.H. / Burgos
-
Tras la inauguración por parte del presidente de Cajacírculo, Vicente Ruiz de Mencía (en la imagen, frente al micrófono), la muestra permanecerá abierta hasta el 31 de marzo. - Foto: DB/Ángel Ayala

La sala Círculo Central muestra los paisajes de Marceliano Santa María, Luis Gallardo, Juan Antonio Cortés, Luis Manero y Julio del Val, los 5 artistas que introdujeron en la provincia la luz y el instante

Cuando hace dos años el pintor y comisario Pepe Carazo organizó la muestra 100x100 acuarela dedicada a los artistas burgaleses se dio cuenta de que entre los pintores locales había muy buenos paisajistas. Con los cinco que introdujeron el género en la provincia, y por extensión el impresionismo, ha creado la muestra Huellas, que hasta el 31 de marzo se podrá visitar en la sala Círculo Central, la sala que posee Cajacírculo en la plaza de España.
«Hasta finales del siglo XIX primaba sobre todo el retrato, la figura y el romanticismo de escenas. El impresionismo llega a Burgos con estos cinco artistas, muchas veces olvidados: Marceliano Santa María, Luis Gallardo, Juan Antonio Cortés, Luis Manero y Julio del Val», explica el propio Carazo.
Huellas pretende descubrir el paisaje burgalés que pintaron en 1900 cinco creadores que viajaron a Madrid, París y Roma y volvieron a casa influenciados por el pensamiento de la Generación del 98 y las ideas del regionalismo. Desde Marceliano Santa María, conocido y reconocido dentro y fuera de la provincia, a Julio del Val, probablemente el menos ‘famoso’ del cartel.
Con esta exposición se rescata y pone en valor la obra de quienes fueron pioneros en la provincia de un tipo de pintura surgida en Europa en la segunda mitad del siglo XIX y que se caracteriza por plasmar el instante y la luz. El momento más álgido y en el que coinciden los cinco artistas se sitúa en el inicio del siglo XX, momento en el que descubren el paisaje burgalés y permiten seguir las huellas que dejaron en sus composiciones.
Las piezas de la muestran proceden de colecciones particulares (y por tanto se exhiben por primera vez), de la Diputación (en el despacho del presidente se encuentra uno de los cuadros más grandes de la exposición, La siembra en Castilla), el Ayuntamiento de Burgos, el Museo de Burgos y el Museo Marceliano Santa María, de donde proceden la mayoría de los cuadros del «pintor de Castilla».

Un paseo por la sala

Los paisajes de Santa María están colgados nada más entrar a la derecha. Fuera del escenario habitual del museo destacan aún más los tonos amarillos y la pintura luminosa de quien creó escuela.
Las huellas del impresionismo  de Juan Antonio Cortés presiden la sala con una serie de cuadros pequeños que retratan el Retiro, el Sobrón o la antigua iglesia del Carmen. A la izquierda se ha colgado la obra de Julio del Val, cuyos familiares se pasearon en la inauguración admirando los cuadros. Junto a él está la obra de Luis Manero, de un verde intenso, y enfrente la de Gallardo, más ocre.