PSOE y Vox suman votos a favor del cambio de las fiestas

I.M.L.
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Las fiestas locales se mantendrán para 2020 aunque la propuesta de los ultraconservadores abre el melón para debatir las fechas y el formato de los festejos patronales en una comisión mixta con los colectivos ciudadanos implicados

Las fiestas patronales arandinas comienzan oficialmente con el cañonazo.

Puede que el ambiente festivo de la víspera al Día de Todos los Santos o que el hecho de que la celebración de la sesión plenaria se solapase con el inicio oficial de la campaña electoral se colasen en el salón del Ayuntamiento arandino, dejando algunas votaciones y argumentaciones coincidentes curiosas, llegando a registrarse enfrentamientos dialécticos en torno al orden de los debates y votaciones.

Una de esas votaciones llamativas e inéditas en Aranda se producía en un punto hasta ahora de puro trámite: la designación de los festivos locales, que siempre son el lunes y martes siguientes al 8 de septiembre, en el 2020 el 14 y 15. Así se aprobaba por el pleno municipal, aunque el debate se produjo a raíz de una enmienda presentada in extremis por Vox para proponer un cambio del calendario festivo. Solo el PSOE sumó sus votos a favor para realizar este debate con calma, en comisiones informativas, mientras que el resto de grupos (PP, Cs, Podemos e IU) votaron en contra.

Aunque las próximas fiestas seguirán el calendario tradicional, todos los grupos coincidieron en que algo tienen que cambiar. "Estamos abiertos a estudiar formatos y fechas, para eso hay que tener una idea clara", apuntaba Emilio Berzosa, concejal de Festejos. "No tenemos problemas por cambiar una tradición religiosa, porque las fiestas las paga el Ayuntamiento, no la Iglesia", puntualizaba Yonathan Gete, concejal de IU. "Tenemos que cambiar el formato y pensar si los dos días festivos son buenos al inicio del curso escolar", planteaba Vicente Holgueras, concejal de Vox. "Hay maneras de adelantar las fiestas pero hay que tener en cuenta a los colectivos que participan", acentuaba Andrés Gonzalo, edil de Podemos. "Teníamos la postura unánime en la comisión de darles una vuelta", sentenciaba Fernando Chico, concejal de Cs. Y el edil del PSOE, Sergio Ortega, ponía en tela de juicio si "aludir a convocar muchas reuniones no será una maniobra de dilación para, al final, no cambiar nada" e insistía en profundizar en un debate necesarios.
aumentar el aumento. El primer punto del orden del día que permitía votación, ya que los anteriores eran asuntos administrativos, era la modificación de la ordenanza del IBI para incrementar las bonificaciones a familias numerosas, en la que si hasta ahora se establecía un baremo de 8.000 euros de ingresos anuales por integrante de la familia, ahora aumentará hasta llegar a los 10.000 euros, y será del 50% para familias de hasta 5 hijos y del 75% para las que cuentan con más, con una duración de cinco años, prorrogable otro lustro.

Este acuerdo es el que se aprobaba, aunque antes Vox caldeaba el debate planteando una enmienda para aumentar los criterios de bonificación, que no se pudo votar por carecer de informes técnicos obligatorios pero que dio pie a un destacado cruce de acusaciones políticas. Empezando por Gete, de IU, que les acusó de populistas por hacer ese planteamiento ya que "supondría que el Ayuntamiento dejase de ingresar tres millones de euros, y eso es más de lo que tenemos para invertir". La edil de Cs y Hacienda,

Elia Salinero, dejó claro que ya se había tardado mucho en aprobar esta bonificación y acusó a Vox de hacer electoralismo con este asunto, mientras que desde las filas de PP, Emilio Berzosa les recriminó que "en las comisiones informativas es donde se trabaja, al pleno se viene con el debate final".


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