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Hasta el próximo año

R.M.
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La base militar de Castrillo del Val acogió la salida de la novena etapa de La Vuelta, que en su próxima edición tendrá en Burgos su punto de partida

El pelotón, a las afueras de la capital burgalesa, con la Catedral (lugar de salida de La Vuelta en 2021) de fondo. - Foto: Luis López Araico

La base militar de Castrillo del Val se convirtió ayer en el escenario de la salida de la novena etapa de la Vuelta a España 2020. Ciclistas, militares, bicicletas, autobuses, carros de combate y tanques convivieron durante unas horas.

El guión de las salidas no ha variado con respecto a otros años y las presentaciones de todos los equipos volvieron a actuar como prólogo antes de que comenzará la carrera. Aunque la crisis sanitaria ha traído varios cambios. El principal es que no hubo público. Solo algunos invitados por las marcas comerciales pudieron presenciar las primeras pedaladas del pelotón, así como los militares, que estaban en su casa. El protocolario control de firmas también ha cambiado y ahora se realiza mediante reconocimiento facial. 

Como en casi todas las jornadas, el Burgos BH fue el conjunto más madrugador y el primero en pasar por el podio junto a Juan Mari Guajardo, el maestro de ceremonias de la Vuelta a España. «Es un día ilusionante porque salimos de casa», comentó Ángel Madrazo, que también quiso destacar el papel que juega Burgos en el mundo del ciclismo. «Hay que agradecer lo que hace por el ciclismo porque tiene una ronda propia, el año que viene contará con tres etapas en la Vuelta a España, además de un equipo profesional. Creo que pocas provincias lo pueden decir», señaló el corredor cántabro.

Carlos Barbero. Llegó el turno del único corredor burgalés de la carrera. Contestó a varias cuestiones, entre ellas las de Guajardo, que le preguntó por el 52% que marcaba ayer su mascarilla. «Los teléfonos funcionan igual con el 80% que con el 20%, lo importante es que haya batería», respondió el burgalés, que se acordó en la decoración de su protección no solo de su ciudad, Burgos, sino también de su barrio,  Gamonal.

El ciclista local conocía perfectamente los primeros kilómetros de la jornada, ya que los frecuenta habitualmente en sus entrenamientos. «Salir de casa siempre motiva y te da un plus», respondió el burgalés, que también destacó el alto ritmo al que se estaba disputando la carrera. «No estamos teniendo respiro (...)».

(Más información, en la edición impresa de Diario de Burgos de este viernes)