«Nos hemos convertido en una especie que cambia el planeta sin precedentes»

B. Antón / Salas
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Alejandro Cearreta • Geólogo y profesor de la Universidad del País Vasco

Alejandro Cearreta - Foto: DB

Con la charla El Antropoceno: ¿vivimos en un tiempo geológico? comienza hoy (20 horas) la Semana de la Ciencia en Salas, organizada por el Museo de Dinosaurios. Correrá a cargo del geólogo Alejandro Cearreta, profesor universitario y el único español que forma parte del Grupo de Trabajo sobre Antropoceno, que investiga el origen de este posible nuevo tiempo. Pero la Semana dará más de sí, ya que están programadas varias conferencias, talleres didácticos para escolares y una exposición con los trabajos del VIII Concurso de Ilustraciones de Dinosaurios.

Un fósil de una botella de plástico es la imagen del cartel que presenta la conferencia El Antropoceno: ¿vivimos en un tiempo geológico?, a cargo de Alejandro Cearreta, con la que se inaugura la Semana de la Ciencia, que incluye conferencias, talleres didácticos, espectáculos científicos y exposiciones. Cearreta forma parte del Grupo de Trabajo sobre Antropoceno que investiga el origen de este posible nuevo tiempo, marcado por el impacto del ser humano en el planeta y que ya se observa al analizar los sedimentos, donde, además de isótopos radioactivos, también aparecen los denominados futuros tecnofósiles, como el plástico.

¿Qué es el Antropoceno y dónde surge la idea de existencia de una nueva época?
Tiene un origen reciente. En el año 2000 el Premio Nobel de Química, Paul Crutzen, dijo que el Holoceno, la época actual, había terminado, que el planeta no era el mismo y que estaba modificado profundamente por el impacto humano. Él coloca el inicio del Antropoceno, como denominó a este nuevo tiempo, a partir de la invención de la máquina del vapor y la revolución industrial, a finales del siglo XVIII. Esta idea siguió siendo discutida y analizada y cobró tanto auge que en el 2009 la Comisión Internacional de Estratigrafía, organismo que divide oficialmente los tiempos geológicos, decidió constituir un Grupo de Trabajo sobre Antropoceno del que formo parte junto a otros 27 especialistas de todo el mundo.
¿Y qué es lo que hacen?
Recogemos información, publicamos trabajos científicos y emitimos informes, siempre desde un punto de vista geológico, ya que es la geología como ciencia la que debe determinar cuál es el origen y posible el mérito del Antropoceno como tiempo geológico. Analizamos si los sedimentos que se acumulan en la tierra son iguales o diferentes a los de hace siglos o milenios;  nosotros consideramos que son diferentes.
¿Y dónde sitúan ese origen?
En la actualidad hay tres hipótesis principales: la que sugirió Crutzen, que el origen está a finales del siglo XVIII con la industrialización; la que defiende la comunidad arqueológica, que aboga por el inicio del Antropoceno a partir de la revolución cultural neolítica con la domesticación de animales y plantas; y una tercera corriente, la mayoritaria en este momento dentro del grupo, que apoya su inicio alrededor de 1950, relacionado con la Gran Aceleración. Esta Gran Aceleración supone el despegue de los parámetros de impacto humano sobre el planeta: vertidos, más población, consumo de materias primas … Hay una explosión del impacto humano y del consumo de recursos, así como de vertidos contaminantes de nuestras actividades. Este impacto tiene respuestas por parte del planeta, como son el cambio climático o la desaparición de especies.  
¿Por qué defiende el inicio del Antropoceno en los años 50 del siglo pasado?
Para que la comunidad científica acepte el Antropoceno esas evidencias tienen que ser sincrónicas y simultáneas en todo el planeta y en las otras dos hipótesis no lo son. El registro geológico comienza con la explosión de la primera bomba atómica, Trinity, en 1945 a la que siguieron Hiroshima, Nagasaki y más de 500 bombas que liberaron a la atmósfera exterior isótopos radioactivos artificiales que se extendieron globalmente y fueron depositados sobre la superficie terrestre, y que hoy aparecen en cualquier punto del planeta. A partir de 1950 la velocidad e intensidad de nuestra huella ha superado la velocidad geológica. Hay metales pesados en los sedimentos, desaparición de especies, incremento de CO2 y una serie de cambios provocados por los humanos que no tienen precedente en la historia del planeta. Nuestro planeta está en un estado global que no tenía antes. El Antropoceno es un tiempo en el que los humanos estamos sacando al planeta de su variabilidad natural. Como consecuencia de nuestras actividades impactamos a una escala desconocida previamente, modelamos la superficie terrestre. No tenemos limitaciones técnicas para, por ejemplo, eliminar una montaña para hacer una carretera.
¿Hasta cuándo se extendería el Antropoceno?
No se puede saber, pero si continuamos con la tendencia actual, de aumento del nivel del mar, de vertido de sustancias contaminantes a la atmósfera o a los océanos, o de desaparición de especies, este proceso avanzará. El Antropoceno hace que los humanos nos interroguemos sobre nuestro impacto en el planeta. En la actualidad, los humanos movemos con máquinas tres veces más sedimentos hacia el océano que todos los ríos del planeta juntos. Nos hemos convertido en una fuerza de cambio global del planeta sin precedentes. Como ser humano me gustaría que esta nueva época no existiera. Nuestra especie es la única que genera cultura, que tiene capacidad para analizar las consecuencias de nuestros actos y que es capaz de buscar soluciones; otra cosa son los intereses que haya detrás.
¿Tan fuerte es esa huella del ser humano para crear una nueva época?
Sí. Hay una impronta generalizada, como los isótopos radioactivos procedentes de las explosiones atómicas en la atmósfera que están en todas partes, pero también hay una impronta local; por ejemplo, si existe una planta petroquímica en un cierto lugar, en sus proximidades habrá un tipo de sedimentos que contienen sustancias químicas que en otros lugares no se encuentran. Por ejemplo, en la actualidad tenemos una producción anual de plástico increíble, unos 7 kilos por cada uno de los 7.200 millones habitantes del planeta. Parte de ese plástico se recicla, pero la mayoría se acumula en la superficie terrestre como una partícula sedimentaria más. El plástico es un nuevo material que aparece en los sedimentos terrestres y del océano. Esto hace que surja un nuevo término, el tecnofósil del futuro y dentro del cual está el plástico, los teléfonos móviles, un bolígrafo o un CD y tienen ya distribución planetaria y sincrónica. Estos futuros tecnofósiles son un buen indicador del Antropoceno.
¿Es el Antropoceno también un toque de atención a los humanos sobre su impacto en el planeta?
Yo creo que sí. El concepto está cogiendo mucha fuerza y existen muchas entradas sobre este término en internet. Hace que nos cuestionemos sobre nuestro impacto, nuestra manera de vivir y nuestra huella en el planeta.
¿Cómo será la declaración de esta nueva época y qué implica?
En el grupo de trabajo estamos preparando un informe que presentaremos en 2016 en Ciudad del Cabo en un congreso internacional. Este documento será el punto de partida, luego habrá un debate y discusión entre la comunidad geológica que puede llevar algunos años, y finalmente la Comisión Internacional de Estratigrafía decidirá si se aprueba esta nueva división del tiempo geológico o no.  
¿También habrá corrientes en contra de esta nueva época?
Sí, hay ya y habrá mucho debate porque no hay unanimidad en el tema.