El 98% de los nuevos vecinos de Aranda son extranjeros

Adrián del Campo
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La nacionalidad que más personas ha aportado al padrón municipal en el último año es la colombiana, con 103 censados; le siguen los 85 hondureños y los 48 marroquíes

Una mujer espera para ser atendida en el padrón y el registro del Ayuntamiento de Aranda de Duero. - Foto: A. del Campo

Aranda de Duero ha ganado población durante el último año. Según los datos del padrón municipal del Ayuntamiento, en la capital ribereña en octubre de 2018 había censadas 33.524 personas. A 23 de septiembre de 2019, la cifra ha subido hasta los 33.868 empadronados, dejando un crecimiento del uno por ciento. La suma de habitantes la protagonizan los de otras nacionalidades. De los 344 vecinos que ganó Aranda, el 98 por ciento (338) fueron extranjeros. Mientras que el número de españoles aumentó en seis más.

El país que lideró el auge de empadronados en la capital de la Ribera fue Colombia, que aportó 103 nuevos vecinos en el último año. Le siguen Honduras, con 85 personas, Marruecos, con 48; Bulgaria, con 39; Brasil, con doce; Argelia, con ocho; Italia, con siete; o Venezuela, con otros siete. Según señalan desde los servicios del propio Ayuntamiento, las razones de las llegadas de países como Honduras o Colombia, las que lideran las estadísticas, son en muchos casos la inseguridad que sufren en sus países de origen.

A pesar de que los colombianos fueron los que más vecinos sumaron al padrón, esta nacionalidad no es la predominante en Aranda, al margen de los españoles, claro, que siguen siendo la gran mayoría con el 87,7 por ciento del total. Dentro del 12,3 por ciento de empadronados que representan los inmigrantes en Aranda (nueve décimas por encima de lo que significaban hace un año), la nacionalidad imperante es la rumana, con 793 censados, a continuación aparecen la búlgara, con 766 personas; la hondureña, con 771; la marroquí, con 518; ahora ya sí, la colombiana, con 401 vecinos; y la portuguesa, con 130.

Si la mayoría de nacionalidades ganan habitantes en Aranda de Duero, hay otras que no siguen la misma tendencia y pierden ciudadanos. La bajada más significativa es la de chinos, que en el último año han pasado de ser 79 a 68, once menos. Ecuador ha seguido la misma línea, disminuyendo en cinco conterráneos y dejando la cifra en los 93 actuales. Mali también ha visto mermada su población en Aranda, en este caso en cuatro personas, hasta situarse en las 70.

En el total de nacionalidades con representación en el Ayuntamiento de Aranda, este año se ha ganado una: Kenia, con un habitante. Así, en la capital de la Ribera hay censados de hasta 70 países, con procedencias tan lejanas o inesperadas como Pakistán, Iraq, Gabón, Canadá, Sudáfrica, Tailandia, Indonesia o Vietnam.

El peligro del racismo.

Con un escenario político que cada vez parece más polarizado, con discursos que eligen enfrentar y crear enemigos en lugar de unir a los ciudadanos, el racismo corre el riesgo de crecer y aquí, en Aranda, se dan ejemplos. Esta misma semana a la cola del padrón municipal, en el Ayuntamiento, una mujer mayor se quejaba de la llegada de inmigrantes con frases como "tú paga, que ya se lo darán a otros que llegan de fuera". Todo esto en presencia de otra mujer musulmana. En los servicios municipales insisten en que "no hay ayudas a los inmigrantes, son ayudas a las que pueden acceder todos los ciudadanos. Es un mito que los extranjeros tengan más subvenciones. Ellos incluso tienen más trabas".