Denuncian que los empleados "se juegan la vida" en el Apolo

R.C.G.
-

CGT ha presentado una demanda porque la sala no cuenta con las medidas de seguridad para colgarse en altura en el montaje de espectáculos

Denuncian que los empleados "se juegan la vida" en el Apolo

El teatro Apolo se ha convertido en un referente cultural desde su reapertura ya que por sus tablas desfilan cada semana artistas de primer nivel nacional e incluso internacional. Sin embargo, detrás del escenario no todo es tan bonito. Al menos así se desprende de la denuncia presentada por CGT por el incumplimiento de las medidas de seguridad laboral.

El sindicato hace años que viene llamando la atención sobre las condiciones en las que desempeñan su labor los trabajadores, no solo el personal municipal sino el de montaje que viene con los espectáculos. El principal riesgo es que no existe línea de vida, es decir un sistema de protección contra caídas que es imprescindible para trabajar en alturas. De esta manera, los operarios «se sujetan con un arnés que no cumple los requisitos o se agarran directamente de los focos», aseguran desde CGT, remarcando que algunas de las tareas se realizan a «casi 20 metros de altura» por lo que «los trabajadores se están jugando la vida y al Ayuntamiento parece no importarle, porque como todavía no ha habido ningún accidente no les parece grave. Cuando pase algo nos echaremos las manos a la cabeza todos».

Tras la denuncia presentada a la Inspección de Trabajo, ahora será un comité de seguridad laboral el que deberá evaluar la situación y determinar si el teatro cumple con la normativa. «Las condiciones actuales representan un peligro inminente», remarcan desde el sindicato. Si los expertos también lo estiman así, el Apolo se podría incluso ver «obligado a cerrar temporalmente» hasta colocar la línea de vida, que requiere una pequeña obra ya que es necesario reforzar la estructura.

La del Apolo no es la única irregularidad que el sindicato ha puesto de manifiesto ya que también se ha denunciado que no se cumple con la conciliación de la vida familiar y laboral, que no se da formación en prevención de riesgos a los delegados y que el edificio del ayuntamiento no dispone de plan de evacuación ni de emergencia. «Si lo tienen que nos lo enseñen porque nunca lo hemos visto por mucho que lo pedimos», afirman.

Recurso. Recientemente, CGT ganó a la corporación un juicio por la composición de la plantilla, al entender los tribunales que no se había negociado con los sindicatos como establece la legislación. La sentencia obliga a convocar la comisión de valoración para definir los nuevos puestos que se vana  crear y las modificaciones de los ya existentes. Nada más conocer el fallo favorable a sus intereses, los representantes de los trabajadores instaban al PSOE a retomar el diálogo, pero el equipo de gobierno ha decidido recurrir la sentencia. De esta forma será el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León el que tendrá la última palabra.

«La sentencia es clara pero prefieren seguir hacia delante,  malgastando dinero público, antes que acatarla y sentarse a hablar con los trabajadores», apuntan desde CGT.