La matrícula de FP en Aranda aumenta este curso un 23%

I.M.L.
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La matrícula de FP en Aranda aumenta este curso un 23%

Los cuatro centros que imparten estas enseñanzas en Aranda, con un grado de inserción del 80%, suman 753 alumnos. Hasta 8 empresas colaboran en la realización de la modalidad Dual

Un escaparate de la oferta de ciclos formativos de Formación Profesional que se imparten en alguno de los cuatro centros educativos que tienen este itinerario en la capital ribereña, dos públicos y dos concertados, que este curso cuentan con 753 alumnos matriculados, lo que supone un 23% más que en el curso anterior. En eso se convertía ayer el recinto ferial arandino, que acogía la jornada Muévete por la Formación Profesional, organizada por la Concejalía de Desarrollo del Ayuntamiento de la capital ribereña. Su responsable, Celia Bombín, destacaba que los futuros profesionales pueden optar a la mejor formación sin tener que salir de Aranda. «Queremos atraer y retener talento, no queremos que se marchen por desconocimiento de lo que pueden cursar aquí, incluso hay alumnos que vienen de fuera y se quedan porque encuentran trabajo en las que empresas en las que realizan sus prácticas», destacaba Bombín.

Una idea que ponía de relieve el director general de Recursos Humanos de la Junta, Jesús Manuel Hurtado, que insistía en el nivel de inserción laboral. «Depende de las familias profesionales pero es cierto que tenemos una media de un 80% de inserción laboral, aunque hay veces que hay que esperar un plazo de uno o dos años para que se produzca», insistía Hurtado, que aprovechaba su presencia en Aranda para confirmar que para el próximo curso se podrá ofrecer «un nuevo ciclo en San Gabriel, tiene visos de que será de panadería, pero no podemos dar más detalles hasta que salga en mayo».

Para completar la formación, hay ocho empresas que ya están involucradas en la Formación Dual. En la línea de renovar la oferta de FP en Aranda, la alcaldesa de la capital ribereña apostaba porque los ciclos formativos que se pueden cursar en los centros arandinos se adapten a las necesidades actuales del tejido económico. «Tenemos que demandar una calidad educativa adecuada y ajustada a las necesidades de nuestra localidad. Tenemos algunas familias implantadas desde hace muchos años y debemos analizar si son las que necesitamos o las nuevas sinergias industriales nos demandan otras especialidades», planteaba.