Huérmeces, declarada BIC con categoría de conjunto histórico

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Con esta declaración se resuelve el expediente incoado en 1983

Huérmeces, declarada Bien de Interés Cultural con categoría de conjunto histórico. - Foto: Patricia

Huérmeces es una pequeña localidad burgalesa ubicada en la orilla del río Urbel, afluente del Duero y a pocos kilómetros de la capital. Situada en una situación estratégica, controlando el desfiladero que comunica el Medio y Bajo Urbel con las comarcas del Tozo y Valdelucio, fue lugar de asentamiento desde época prehistórica.

En la Edad Media fue un lugar de gran importancia histórica y floreciente economía, alcanzando en el siglo XVI el título de villa y su mayor prosperidad. En esta época se asientan en la zona poderosas familias y se construyen casas señoriales, algunas de las cuales se conservan en la actualidad, como el Palacio de los Arriaga-Salamanca o el de los Fernández Zorrilla, obra barroca del siglo XVIII. Un poco más alejado del núcleo urbano, pero formando parte del conjunto, se encuentran la Ermita del Castillo, dominando en un cerro junto a la carretera.

Otro de los elementos destacados que forma parte de la imagen e historia de la villa es la Torre de los Padilla o Torreón de los Amigos, que a lo largo del tiempo fue propiedad de los Pacheco y el Ducado de Abrante, cuyos restos se yerguen aislados y todavía conservan vestigios de su recinto fortificado. La iglesia parroquial de San Juan Bautista es uno de los elementos urbanos y edificios más destacados de Huérmeces, por constituir una de las escasas representaciones de arquitectura religiosa neoclásica en la provincia de Burgos y primera obra conocida del arquitecto Fernando González de Lara. La villa conserva además un interesante conjunto de casonas, algunas de ellas blasonadas y, en consecuencia, consideradas Bien de Interés Cultural.

La arquitectura popular en Huérmeces conserva la estructura típica de la arquitectura de la Comarca del Páramo. La casa se configura como un habitáculo elemental de una o dos plantas, de escasos vanos, a fin de adaptarse a los rigores del clima y a una economía agrícola y ganadera. Las dependencias secundarias suelen ir anexas, creando corrales o espacios semiabiertos. El conjunto se caracteriza por manzanas cerradas rectangulares o cuadradas de importantes dimensiones, con casonas de sillería de dos plantas, balcones de hierro forjado y puertas claveteadas, con cornisas moldurados en piedra o con teja. El conjunto presenta un aspecto unitario uniforme. El uso de la caliza del páramo, de la cantera de la localidad de Hontoria de la Cantera, utilizada en los grandes edificios de la capital, como la Catedral, que otorga a las construcciones un color blanquecino con tonos dorados, unifica la imagen del conjunto.

En lo que se refiere a la estructura del núcleo urbano, presenta una trama reticular formada por el eje principal, que es la carretera o Calle Mayor, que se ensancha en su parte noroeste para formar la Plaza Mayor. Perpendiculares a este eje se disponen distintas calles. En la parte suroeste, al otro lado de la Calle Mayor, se apoyan linealmente las edificaciones. Además, existe otro pequeño núcleo de características agropecuarias en el camino de Burgos, al noroeste del núcleo principal.

La morfología resultado de la configuración de las manzanas urbanas, de la regularidad de la parcelación y de la escala edificatoria, da lugar a un conjunto urbano de gran armonía y un buen estado de conservación.