7 detenidos y casi 800 multas en Semana Santa

F.L.D.
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Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado reforzaron su presencia en las calles y en las carreteras para evitar movimientos desde el pasado miércoles ante una evidente relajación del aislamiento

La Policía Nacional identifica a un ciudadano que paseaba por la plaza del Rey San Fernando. - Foto: Patricia

La Semana Santa estaba marcada en rojo en el calendario como una de las más críticas desde que se decretase el estado de alarma, no porque se pudiese producir un aumento de los contagios o los fallecimientos, sino porque unas fechas tan familiares animaran a algunos a romper el confinamiento. Por esa razón, la Subdelegación del Gobierno en Burgos reforzó las medidas de vigilancia y control de la movilidad, tanto en las calles de las ciudades y municipios de la provincia como en las carreteras, para evitar los desplazamientos a segundas residencias.

Los recelos no eran injustificados teniendo en cuenta que desde el miércoles 8 hasta el domingo 12 de abril las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado tramitaron casi 800 denuncias y detuvieron a siete personas por quebrantar las medidas de aislamiento recogidas por el decreto del estado de alarma. 

Según los datos facilitados por la Subdelegación del Gobierno, la Guardia Civil fue el cuerpo que más trabajo tuvo a lo largo de los últimos cinco días de Semana Santa. Los agentes propusieron 310 sanciones y se vieron obligados a detener a dos personas. Por su parte, los policías locales de Burgos, Aranda de Duero y Miranda de Ebro levantaron 299 actas de denuncia y arrestaron a otros cinco individuos. Por último, la Policía Nacional multó a 162 infractores. 

Teniendo en cuenta que desde que el presidente del Gobierno decretase el estado de alarma hasta el pasado miércoles se habían tramitado en la provincia unas 2.500 denuncias, y si sumamos las tramitadas en los últimos días, podríamos concluir que más del 20% de las personas que han incumplido el aislamiento lo hicieron a lo largo de Semana Santa. Esto demuestra por un lado que muchos siguen tomándose la crisis con desdén. Por otro, está claro que de un tiempo a esta parte existe una cierta relajación social con respecto a la cuarentena.  

Lagunas. Tal y como informó este periódico hace una semana, los efectivos de los cuerpos policiales están advirtiendo de la dificultad de controlar a toda la sociedad en base a una normativa que tiene lógicas lagunas. Las excepciones contempladas por el decreto del estado de alarma para poder salir a la calle sirven de excusa para que muchos quebranten la norma. Es el caso, por ejemplo, de los dueños de mascotas que, con la disculpa de sacarla a pasear, optan por caminar más de la cuenta. Lo mismo ocurre con los que acuden a la compra. Por ello, las autoridades han reforzado los mensajes para que los ciudadanos se conciencien de que la única manera de vencer al virus es permaneciendo en casa.