Sánchez afirma que la nueva generación socialista creará «la España de las oportunidades»

Angélica González / Burgos
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Optimista. El secretario general de la formación se reunió con sindicatos y empresarios y saludó a los afiliados, a los que quiso insuflar un chute de optimismo: «Lo mejor siempre está por venir»

El líder socialista, ayer en el Fórum haciendo campaña rodeado afiliados y de medios de comunicación. - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

Fueron apenas siete minutos los que empleó Pedro Sánchez, secretario general del PSOE, en dirigirse a los afiliados burgaleses que le esperaban como agua de mayo en el Fórum Evolución. Siete minutos que utilizó  para insuflarles todo el optimismo del que fue capaz trazando una hoja de ruta para los próximos años que culminará en la consecución por parte de «las generaciones que estamos aquí» de lo que denominó «la España de las oportunidades» como la de Zapatero fue, a su juicio, «la de las libertades» y la de González, «la de los derechos». 
Los beneficiarios de tales oportunidades serán los jóvenes, «que se merecen un futuro mejor que la explotación laboral, el exilio económico o el desempleo al que les ha abocado el PP con sus políticas»; los mayores de 45 años en desempleo, «que merecéis una oportunidad laboral y, en tanto no llega, el amparo de vuestro Estado»; las mujeres, «que cobráis un 24% menos que vuestros compañeros varones», y los jubilados, «que merecen una pensión digna que no sea comida por el coste de la vida, la ayuda a las hijas e hijos y el copago farmacéutico».
Concluyó su meteórica intervención explicando a los más jóvenes por qué hay que votar al PSOE: «Para que el futuro no dependa de la cuenta corriente de sus padres, eso es el PSOE, ese es el proyecto socialista, la igualdad de oportunidades para la juventud, las mujeres y aquellas personas que viven en núcleos rurales. Lo mejor siempre está por venir».
Unos minutos antes, había tomado la palabra el candidato a la  Junta, Luis Tudanca, que se refirió a Daniel de la Rosa como el futuro alcalde de Burgos «que no será sumiso ante la Junta y vendrá al despacho del presidente a exigir mejoras para Burgos, porque no gobernará solo para los que le voten sino que lo hará para todos los burgaleses». Avanzó, además, cuál será la primera decisión que tomará si las urnas le confirman como presidente de la Junta. «Cuando las cosas cambien lo primero que haré será posibilitar que el hospital de Burgos vuelva a ser público», afirmó arrancando una gran salva de aplausos entre los presentes.
De la Rosa, por su parte, exhibió un gran optimismo asegurando que el PP va a dejar de gobernar Burgos y asegurando que  el partido de Lacalle «está muy nervioso, tanto que hoy se han puesto a asfaltar la mitad de las calles, qué casualidad, en plena campaña electoral, y no como hacíamos nosotros que lo dejábamos para las tardes de agosto que no había nadie en las calles».
Pero no solo atacó al contrincante sino que prometió que si es alcalde apostará «por el desarrollo de Burgos como referente nacional e internacional desde el punto de vista del empleo». Y es que un poco antes, De la Rosa, Tudanca y Sánchez se habían reunido con la patronal y los sindicatos UGT y CCOO, una cita que aprovechó el candidato a la Alcaldía para comprometerse a poner suelo industrial a disposición de los empresarios para la creación de empleo. «Voy a favorecer la venta de suelo industrial en Villalonquéjar IV, con nuevas fórmulas de venta o concesión de las parcelas industriales a través de la Oficina de Captación de Inversiones, que se reforzará con profesionales que promuevan misiones comerciales y la captación de posibles inversores, no solo en Europa y EE.UU. sino en los mercados emergentes», añadió.
El acto terminó antes de lo que a los militantes y simpatizantes les hubiera gustado pues fue larga la espera al secretario general y corta la intervención. De la Rosa le disculpó por el compromiso que había adquirido con un joven burgalés con síndrome de Down para jugar una pequeña pachanga al baloncesto. A pesar del pequeño chasco, Sánchez salió de allí entre aplausos, besos y selfies.