Más vehículos en Aranda, pero menos ingresos por sus tasas

Adrián del Campo
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El número de vehículos censados en Aranda se refleja en las zonas de aparcamiento más céntricas. - Foto: DB

El número de automóviles en la villa creció en 629 de 2016 a 2018, sin embargo en los presupuestos municipales las previsiones por el pago de sus tasas bajaron en 10.000 euros

El número de vehículos registrados en el Ayuntamiento de Aranda aumenta cada año de una forma leve y sostenida. Si en 2016 en el municipio había censados 22.821 automóviles (de cualquier tipo), en 2017 la cifra crecía hasta los 23.008 y en 2018 hasta los 23.450, incrementándose así el parque local un 2,7 por ciento, 629 matrículas más, en tres años. Sin embargo, en el mismo periodo de tiempo  los ingresos por el Impuesto sobre Vehículos de Tracción que Mecánica (IVTM), que tienen que abonar en el Consistorio la mayoría de transportes a motor, no han subido de la misma forma, es más, han disminuido. En los presupuestos municipales del Ayuntamiento de Aranda del año 2016 se preveían unos ingresos por esta tasa de 1.660.000 euros, que en las cuentas del 2017 bajaron a 1.650.000, cantidad que se mantuvo en las partidas de 2018.

Las razones de las incongruencias entre el aumento del número de coches censados y la disminución de los ingresos por los impuestos que los propietarios tienen que pagar pueden ser distintas: que no se haya hecho una correcta previsión de ingresos, que los nuevos vehículos matriculados disfruten de las bonificaciones del 75 por ciento que se contempla en la ordenanza del IVTM o que muchos automóviles hayan pasado a ser clásicos y por ello estén exentos del pago. A esta lista hay que sumar otras opciones: aquellas que libran del impuesto a vehículos oficiales, públicos, de personas con discapacidad o dedicados a actividades agrarias. Además de un largo etcétera que no evita la sorpresa que causa la diferente tendencia entre pagadores e ingresos. Más cuando las tarifas no han cambiado en los últimos diez años.

El tipo de vehículo que tiene los impuestos más altos en Aranda de Duero son los camiones, cuyas tasas oscilan de los 57 a los 200 euros al año, y su número ha disminuido un 1,2 por ciento en los últimos tres ejercicios. Si en 2016 había 2.579 camiones en la capital ribereña, en 2018 eran 2.549. El otro vehículo que ha descendido su presencia en las calles de la villa son los ciclomotores, que pagan tan solo 6 euros al año. En 2016 había 960 censados y en 2018, 929, un 3,2 por ciento menos. Por el contrario, y en términos absolutos, los turismos son los vehículos que más crecen en la ciudad. En 2018 eran 15.165, 537 más que en 2016, lo que se traduce en un incremento del 3,7 por ciento. En el mismo periodo de tiempo también se incrementó la matriculación de motos, que aumentaron un 11,1 por ciento hasta alcanzar las 1.451, 145 más que en 2016. Mientras, los tractores y los remolques subieron de forma muy similar, con 77 unidades más de cada tipo y sumas del 8,7 y del 9,6 por ciento respectivamente. La flota de autobuses también se amplió en estos años, con siete más hasta colocarse en los 28.

El Ayuntamiento de Aranda de Duero ingresa una media de 50,7 euros por habitante a raíz del IVTM, según se recoge en el portal  Gobierto de presupuestos municipales. El mismo comparador sitúa este pago por debajo de la media nacional (de 56 euros por ciudadano), de la autonómica (52 euros) y la provincial (55 euros). Además, en Aranda sigue habiendo menos de un coche por cada habitante. En total hay 32.523 vecinos y 23.450 vehículos, lo que sale a 0,72 automóviles por persona.

El pago del impuesto de circulación es anual y este 2019 el Ayuntamiento de Aranda ya ha abierto el plazo de abono. El periodo de pago voluntario de la tasa municipal se cerrará el 19 de abril y se podrá realizar a través de las entidades colaboradoras con la recaudación  municipal que figuran en el recibo, debiendo presentar en sus oficinas los trípticos que se han enviado a los distintos domicilios. Los recibos domiciliados serán pasados al cobro el día 18 de marzo. Transcurrido el plazo indicado sin que se haya efectuado el pago voluntario, se iniciará el periodo ejecutivo, que determina la exigencia de los intereses de demora y los recargos.