El PSOE cambia sus esquemas

OTR-PRESS
-

Los socialistas retrasan su iniciativa sobre la reforma de la Constitución en el Congreso a la espera de lo que pase en Cataluña, aunque insisten en que esta es la vía para salir de la crisis

PEDRO SÁNCHEZ PRESENTA SU CANDIDATURA EN SEVILLA - Foto: Raúl Caro

El PSOE no ha presentado todavía en el Congreso su propuesta para comenzar a hablar de la reforma de la Constitución, una semana después de anunciarla en el Consejo de Política Federal que reunió a sus barones en Zaragoza. Aunque los socialistas insisten en que esta medida es la única salida a la crisis, están a la expectativa de lo que ocurra en Cataluña en los próximos días.
El pasado domingo, el líder de los socialistas, Pedro Sánchez, anunció que su partido impulsaría «de inmediato» la puesta en marcha de una subcomisión en la Comisión Constitucional de la Cámara Baja, para comenzar a «delimitar el radio» de la reforma de la Carta Magna.
 En el Documento de Zaragoza que suscribieron todos los secretarios generales de las federaciones socialistas, más el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, el Partido Socialista propone la comparecencia de expertos en la subcomisión y la petición de informes a los órganos constitucionales implicados, a las comunidades y a las ciudades con estatuto de autonomía.
Entonces, no se puso fecha concreta a su iniciativa, pero se apuntó que sería cuestión de días. Sin embargo, la petición para crear la subcomisión no se ha registrado todavía y probablemente tampoco se hará a lo largo de esta próxima semana.
En primer lugar, el PSOE espera a escuchar lo que el presidente de la Generalitat, Artur Mas, anuncie el próximo martes, en una conferencia en al auditorio Forum de Barcelona, donde tiene previsto desvelar su hoja de ruta tras el 9-N.
Dirigentes socialistas especificaron que mantendrán su empeño en buscar el consenso para la modificación de la Ley Fundamental, aunque haya elecciones anticipadas en Cataluña, una de las posibilidades que se barajan, pero es previsible que tendrán que ajustar su estrategia al nuevo calendario que se establezca.
Sobre la polémica en Cataluña se pronunció ayer también el secretario de Acción Política del PSOE, Patxi López, que advirtió de que «la solución» en esta región no es «encausar a Mas», sino «sentarse a hablar», y consideró que el proceso participativo del pasado 9 de noviembre «únicamente era una fiesta para nacionalistas» que «no sirvió para nada más».
Además, esta semana hay otro día destacado en la agenda: el debate del jueves en el Congreso de los Diputados sobre corrupción, un asunto que centra el discurso del PSOE. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, defenderá las iniciativas de regeneración democrática del PP, a la que han presentado enmiendas de totalidad varios grupos, entre ellos el socialista, que defenderá el propio Sánchez.

En su día. La primera semana de diciembre sí es previsible que se hable de la reforma de la Carta Magna, en vísperas de la jornada del día 6, Día de la Constitución, en la que tendrá lugar la tradicional recepción en el Congreso de los Diputados, a la que asistirá Sánchez por primera vez como líder del PSOE.
Esa ocasión servirá, probablemente, para que el líder de los socialistas vuelva a defender la reforma, como ya hiciera hace un año su predecesor, Alfredo Pérez Rubalcaba, bajo cuyo liderazgo se aprobó la Declaración de Granada, en la que el PSOE apuesta por el modelo federal, y que la actual dirección asume por completo.
Así lo volvió a recalcar Sánchez en la reunión de Zaragoza, donde proclamó con orgullo que ese acuerdo que sellaron los socialistas en julio de 2013 es «una de las mejores herencias» que le ha dejado la anterior dirección. Más que «cambio» en la estrategia, explicó, lo que hace el PSOE es insistir en que el presidente del Gobierno tiene que «abrir la reforma constitucional».
 De hecho, la iniciativa que ahora han comprometido en el Congreso de los Diputados ya la propuso Rubalcaba, aunque finalmente no se llegó a registrar.