Comercio, construcción y finanzas, sectores más castigados

G. ARCE
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En 2019 se alcanzó el récord histórico de establecimientos abiertos en Burgos, con 30.270, gracias a la multiplicación de las actividades inmobiliarias, educativas, sanitarias y asociativas

Comercio, construcción y finanzas, sectores más castigados - Foto: Luis López Araico

El número de centros de trabajo en Burgos no ha dejado de crecer en los últimos cinco años hasta alcanzar en 2019 el récord histórico de 30.270, un millar más que hace una década, lo que puede interpretarse como un síntoma de salud y prosperidad. Sin embargo, tras estos números hay un cambio trascendental en la economía provincial: adelgazan a marchas forzadas sectores tradicionales como el comercio al por menor, la construcción, el transporte o los servicios financieros y se multiplican como la espuma actividades profesionales vinculadas a ámbitos como el inmobiliario y el de servicios a la persona, desde la educación, pasando por la sanidad, la asistencial social, el deporte o las actividades artísticas. Este cambio trae consigo la hegemonía de las microempresas sin plantilla: hoy 6 de cada 10 no pagan nóminas y solo una decena supera los 500 trabajadores en plantilla. Es más, las mayores de cien empleados se han reducido de las 119 en 2009 a las 111 que hay operativas en la actualidad.

El Directorio Central de Empresas (DIRCE), cuya última actualización ha dado a conocer el Instituto Nacional de Estadística (INE) en los últimos días, muestra una cruda realidad en la economía burgalesa: en los últimos diez años, comercio a pie de calle, construcción, transporte y servicios financieros han cerrado más de 2.000 centros de trabajo, que el DIRCE denomina como 'locales' y define como los lugares que recogen la actividad principal de una empresa.

Así, por actividades económicas, la más castigada con diferencia es el comercio al por menor, que elimina 584 establecimientos en la última década, especialmente en los últimos cinco años, lo que supone la desaparición de más del 12% de su estructura. 

En el ámbito del ladrillo, el DIRCE constata el fin de 306 centros de trabajo dedicados a la construcción de edificios, 37 de servicios de ingeniería civil, 196 de servicios técnicos de arquitectura y 309 vinculados a tareas especializadas en este ámbito.

El transporte terrestre ha clausurado 349 centros en la última década y dentro del ámbito de los servicios financieros (que no incluye a seguros y fondos de pensiones) han desaparecido 208 actividades, dejando el sector reducido a la mitad.

Sin ser tan drástico el descenso, también llama la atención el castigo en la actividad económica referida a los servicios de comidas y bebidas (-184) y en industrias otrora emblemáticas de una economía como la textil (que cierra 9 negocios), la de confección de prendas de vestir (-30) y de cuero y calzado (-6). También menguan las industrias de la madera (-26) y la de la fabricación de muebles (-47), sin olvidar los fabricantes de productos metálicos (-63).