Poza dará ayudas a empresarios y familias ante la crisis

S.F.L.
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En el municipio hay nueve negocios y cinco de ellos permanecen cerrados desde que se declaró el estado de alarma. Sus propietarios temen que la falta de recursos impida su apertura

Poza dará ayudas a empresarios y familias ante la crisis

El municipio de Poza de la Sal ofrecerá ayudas a los empresarios locales y a familias vulnerables que se han visto obligados a cerrar  sus negocios o que han perdido sus trabajos debido al estado de alarma por el que pasa el país como consecuencia del coronavirus. El Ayuntamiento estudia las distintas posibilidades y ya baraja algunas opciones pero, por el momento, todo permanece en el aire.
El regidor de la villa salinera, José Tomás López, garantiza que el Ayuntamiento hará todo lo posible para ayudar a todos los damnificados. Existe tanta incertidumbre en este sentido que el equipo de gobierno anda con pie de plomos. «Desconocemos qué porcentaje de los presupuestos podrán destinarse a subvenciones para los más necesitados o si podremos usar el superávit del que disponemos desde hace años. Lo que sí tenemos claro es que habrá ayudas para todo tipo de autónomos», manifiesta.
Hasta el momento, los ciudadanos pozanos cuentan con ayudas para material escolar y gastos médicos. El Consistorio también aporta subvenciones para emprendedores y pretende crear una convocatoria para personas en situación de desempleo o de desamparo generado por la COVID-   19. Depende de como se vaya articulando todo irán marcando las medidas. «No queremos que nadie opte a vivir de las ayudas en caso de que pueda beneficiarse de varias lanzadas por diferentes administraciones públicas», afirma López.
Si bien, los negocios de los municipios más pequeños dependen de fechas muy puntuales. La suspensión de la Semana Santa hará mella en muchos de ellos. Hasta la fecha, en Poza hay tres bares, un supermercado, una farmacia, la única destilería de la provincia, una casa rural, un hotel restaurante, una panadería y una carnicería. En algunos casos, los propietarios se vieron obligados a cerrar las puertas hasta nueva orden, un hecho que traerá graves consecuencias. Algunos de los locales que continúan abiertos quizás hasta han presenciado una «ligera crecida de ventas ya que personas que antes compraban fuera no tienen otro remedio que hacerlo en el pueblo», expone el primer edil. No obstante, los relacionados con el sector de la hostelería, la cultura y el turismo sufren a diario una situación desesperante. La decisión de cancelar el Festival Internacional de Charangas fue otro duro golpe.
Nuria, propietaria del Hotel Rural Casa Martín confirma que espera resignada el momento en que pueda iniciar su actividad. Es consciente que no trabajarán como hasta ahora pero manifiesta que con las puertas abiertas siempre se gana más que al tenerlas cerradas. «No espero recibir ayudas de nadie. El propio Ayuntamiento no ha contactado conmigo para asegurarse de como estamos», aclara.
Otro de los empresarios afectados es Víctor Aguirre. La destilería Reino de Castilla ha bajado casi al cien por cien las ventas y el emprendedor considera que en los tiempos que corren «una ayuda extra será siempre bienvenida».