Las primeras inyecciones de CO2 en Hontomín se harán en 4 meses

I.P. / Burgos
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La UBU acoge durante tres días un evento organizado por Ciuden y el Instituto Geológico y Minero de Francia (BRGM), entes colaboradores en investigación sobre este tipo de proyectos

Además de los ponentes hispanofranceses, asisten especialistas de otros países para explicar sus experiencias. - Foto: Tomás Alonso

En tres o cuatro meses, la planta  de almacenamiento geológico de Hontomín, estará en condiciones de recibir las primeras inyecciones de CO2, una vez que en estos momentos se están realizando las labores de puesta en marcha de las instalaciones, con la denominada ‘caracterización hidráulica del reservorio’ y las labores previas a dicha inyección. La planta ubicada en esta pequeña localidad de la Merindad de Río Ubierna es la primera experiencia piloto a nivel europeo para demostrar la efectividad de esta tecnología y su construcción ha supuesto una inversión de 27 millones de euros, aportados por la Comisión Europea.
Estas previsiones para inyectar bajo tierra el dióxido de carbono a finales de verano las hizo ayer Carlos de Dios, director del Programa de Almacenamiento de CO2 de la Fundación Ciudad de la Energía (Ciuden), en el transcurso de Encuentro Hispanofrancés que durante tres días reúne en la Universidad de Burgos a especialistas de ambos países interesados en conocer el estado de sus respectivos proyectos e intercambiar ideas, así como promover colaboraciones bilaterales que, de hecho, se mantienen desde hace varios años. Este cuarto encuentro ha estado precedido de los celebrados en los últimos años en Pau, Ponferrada y Orleans. Además, asisten al encuentro en la universidad burgalesa representantes de distintos proyectos y agencias de otros países europeos.
En sus declaraciones ante los medios de comunicación, Carlos de Dios aseguró que en las pruebas realizadas en Hontomín hasta estos momentos con la inyección de agua no se ha detectado ningún movimientos sísmico; es más, añadió que Ciuden cuenta con 30 estaciones de control sísmico en unos 30 kilómetros cuadrados alrededor de la planta desde hace tres años, con comprobaciones periódicas que hasta ahora han sido completamente nulas.
De Dios descartó, por otra parte, la construcción de otras instalaciones similares en Castilla yLeón y dejó claro que Hontomín es la única planta piloto de almacenamiento geológico sobre plataforma continental en Europa y «un referente para todo el mundo de desarrollo tecnológico en captura, transporte y almacenamiento de CO2. Extender este tipo de tecnologías a otras parte no está en nuestros objetivos, pero dependerá de los intereses industriales», concluyó.

LO CONTRARIO DEL FRACKING

Por otra parte, Carlos de Dios atribuyó al «desconocimiento» la confusión entre la técnica de fracking y la inyección de CO2. Aclaró que son tecnologías completamente opuestas, porque el fracking lo que pretende es fracturar la roca para obtener el shell oil o el gas, y el almacenamiento de CO2 es mantener éste en un reservorio a gran profundidad para evitar su emisión. Recordó que este tipo de proyectos contribuirá medioambientalmente a evitar la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera, de ahí la importancia medioambiental de su investigación.
Entre los asistentes franceses al encuentro, destacó la presencia de Hubert Fabriol, representante del BRGM (Instituto Geológico y Minero de Francia), quien recordó que este organismo francés fue pionero en el estudio de esta técnica de almacenamiento en 1993, en cuya investigación viene colaborando con Ciuden en su desarrollo. Añadió la importancia que tiene conocer sus resultados prácticos en la planta piloto de Hontomín -planta que conoce bien, pues la ha visitado en tres ocasiones-, de la que destacó que es la única en Europa que está funcionando.
Por su parte, el delegado de ciencia de la Embajada francesa en España, Bertrand Bouchet, destacó la importancia de conocer los avances de las investigaciones del almacenamiento geológico de CO2 para poder exponerlos en la Convención de Naciones Unidas sobre cambio climático, que se celebrará en París en 2015. El proyecto de Hontomín puede ser uno de los más destacados en ese foro  mundial del próximo año.