Ferroli invierte 4 millones en impulsar I+D y producir más

L.M.
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La compañía líder en fabricación de radiadores de aluminio montará en su planta de Gamonal tres nuevas islas de inyección para elaborar hasta 11 millones de elementos al año y reforzar la investigación

Detalle de una de las tres islas de inyección, valoradas en un millón de euros cada una, que sustituirán a las antiguas máquinas para fabricar hasta 11 millones de elementos. - Foto: Alberto Rodrigo

Tras localizar durante los últimos años hasta tres plantas de producción (Valencia,Polonia y otra enItalia) en las instalaciones del polígono Burgos-Este, Ferroli dará este 2020 un nuevo paso en su consolidación dentro de la economía de la capital. La llegada de un nuevo CEO al Grupo,RicardoGarré, ha cambiado radicalmente la dinámica de la multinacional y sus planes a medio plazo. El director general de la fábrica de Burgos y presidente ejecutivo enEspaña, Víctor Gómez, explica que la línea de contención y optimización que mantenía la compañía anteriormente ha virado en una explosión y apuesta decidida por la innovación, la tecnología y el mercado. Entre las novedades más importantes se encuentra la apuesta por la planta de Burgos, donde GrupoFerroli ha aprobado una inversión de hasta 4 millones de euros para dar un salto de calidad al complejo de Alcalde MartínCobos.
Cerca de 3 de ellos van destinados a la modernización de las instalaciones de fabricación de radiadores de aluminio, el principal negocio de la empresa, y que saca anualmente 10 millones de elementos -cada una de las planchas que componen un radiador-. Pues bien, gracias al montaje de tres máquinas -islas de inyección-, valoradas en un millón cada una, de unas proporciones considerables y que sustituirán a otras más antiguas, aumentarán su producción hasta los 11 millones de unidades. Una de ellas ya se encuentra en una de las naves deFerroli, en pleno proceso de construcción, mientras que las otras dos llegarán en el mes de agosto. «Tienen un ciclo más eficiente, menor gasto energético y filtran mejor los humos procedentes de la fusión del aluminio. Es grande como un barco y precisa como un reloj», puntualiza Gómez. 
El millón restante se destinará al área de I+D (Investigación yDesarrollo), que da trabajo a una decena de burgaleses, y que sirve de apoyo a las oficinas centrales de este departamento en el país matriz, Italia. Este 2020 ponen en el mercado dos nuevos productos eléctricos, un radiador en malla con conexión inalámbrica y un radiador en seco, ambos con diseño y fabricantes cien por cien nacionales.El primero incorpora una mayor interconectividad entre unidades, ya que cada aparato hace de repetidor de la señal desde la central, lo que permitirá conectar hasta 32, separados por 40 metros el uno del otro. «Con una sola centralita podría alejarme a 1.200 metros y seguir controlando, algo perfecto para grandes instalaciones como fábricas u hoteles», explica Víctor Gómez, que anuncia que en septiembre empezarán a comercializar estos modelos.El segundo proyecto que ultiman en el área de I+D, el denominado radiador seco, deja de lado el aceite térmico que rellena a sus antecesores y carece de fluidos, lo que evitará las odiosas fugas. «Hemos cerrado ya varios contratos y esperamos fabricar unas 8.000 unidades este mismo año», apunta.
La llegada de RicardoGarré como nuevoCEO ha supuesto también la renovación del 84% de la gama de productos que fabrica GrupoFerroli en sus nueve plantas (Burgos,Vietnam, dos en Asia y cinco en Italia).En la de Gamonal se producen en exclusiva hasta cinco modalidades (radiadores de aluminio, eléctricos, calderas de chapa, calentadores de gas y calderas de chapa industriales), a las que a buen seguro que se sumarán nuevos en los próximos años.

Bache por la covid-19. Como a toda la industria no relacionada con la agroalimentación y la farmacia, Ferroli ha sufrido un golpe por la pandemia del coronavirus. El 18 de marzo cerraron la fábrica y hasta el 20 de abril estuvieron parados.Desde el 28 de marzo aplicaron un ERTE, que afecta a los 130 trabajadores de la planta, y que tiene como horizonte el mes de agosto. «Nuestro objetivo es mantener la plantilla al completo», indica Víctor Gómez. 
Actualmente operan a un tercio de su capacidad habitual, ya que tienen mucho stock en los almacenes, pero queda ya lejos el bajón del 50% que sufrieron en marzo, a pesar de que laCOVID-19 solo afectó durante los últimos 15 días, o el desplome del 85% de abril. «El RealDecreto del estado de alarma impedía las visitas de instaladores o del servicio técnico a los domicilios, lo que nos hizo imposible trabajar», recuerda.En mayo ya recuperaron algo y operaron al 50% y las expectativas de cara a junio son mejores, con una actividad en torno al 70%, es decir, solo un parón del 30%. El año pasado facturaron en torno a los 90 millones, un hecho «espectacular», y aunque este año sus miradas estaban puestas en alcanzar los 95, el director general de la planta consideraría «excelente» repetir el nivel de 2019. «Esperamos recuperar parte del mercado entre julio y diciembre», afirma Víctor Gómez, al frente de un planta con 45.000 metros cuadrados y que lleva en España desde hace 56 años.