Hydro invertirá en su planta de Bayas 11 millones en 3 años

R.C.G.
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Hidro invertirá en su planta de Bayas 11 millones en 3 años - Foto: Raúl Canales

Con la modernización que se plantea esperan generar nuevos puestos de trabajo para aumentar una plantilla que actualmente cuenta con 250 empleados

La historia reciente de la planta de Hydro en Miranda refleja a la perfección la crisis por la que atravesó el sector del metal. Lo que empezó siendo una empresa familiar fue comprada por Sapa, participada a partes iguales por la multinacional noruega y Orkla. Fueron los años más duros ya que la caída de la construcción afectó de manera directa y ante el descenso en la carga de trabajo hubo que aplicar Expedientes de Regulación de Empleo temporales. Finalmente la compañía escandinava se hizo con todo el porcentaje de la firma e impulsó la recuperación.

Las instalaciones ubicadas en el polígono de Bayas no solo han sobrevivido al cierre sino que ahora son un referente dentro de Hydro. En apenas unos años ha incrementado su plantilla hasta contar con una cifra estable de 250 empleados, de los cuales cerca de 200 están contratados de manera directa por la empresa y el resto están externalizados. Sin embargo, en algunos picos de producción, que suelen coincidir con el periodo entre Semana Santa y verano, el número de trabajadores incluso se incrementa.

El buen momento por el que atraviesa actualmente la industria del aluminio ha animado a Hydro a desarrollar un plan estratégico que permita que la planta mirandesa siga creciendo a medio plazo. Por este motivo se invertirán once millones de euros hasta el 2020.

De dicha cantidad, cuatro ya se han gastado en la compra de maquinaria y la mejora de los procesos de producción, mientras que los siete restantes se irán inyectando progresivamente para «la automatización de ciertos procesos y la adaptación a la industria 4.0», asegura la directora de la factoría, Miriam Uría, que recientemente ha sido reconocida como la mejor directora de una multinacional implantada en Castilla y León . Al margen de lo ya invertido hay una cantidad fija que se destinará anualmente a la mejora de la seguridad, una de las señas de identidad de la empresa.

Actualmente Hydro cuenta con unas instalaciones de 60.000 metros cuadrados en la calle Ayuelas del polígono de Bayas, superficie suficiente para la fabricación y almacenamiento de las piezas, la mayoría superiores a los seis metros de longitud, que son transportadas por carretera a todos los puntos de la península en los que la compañía tiene clientes.

La inversión prevista no contempla la adquisición de nuevos terrenos ya que fundamentalmente se apunta a la compra de maquinaria. Es una de las bases para garantizar el futuro de una planta, que superada la crisis, está considerada como un referente dentro de la compañía por ser de las que mayor perspectiva de crecimiento tiene para los próximos años. «El objetivo es mantener la misma tónica en cuanto a las ventas de España y Portugal, pero se han iniciado los contactos para fabricar para otros países y si conseguimos algunos de esos contratos el futuro se presenta muy atractivo», confiesa Uría.

Por el momento no hay previsión de cuantos puestos de trabajo se generarán, pero «si continuamos creciendo como hasta ahora, igual que en estos años se han creado ochenta nuevos empleos, nos hará falta más gente en plantilla», apunta la directora.

La multinacional Hydro Norsk, a la que pertenecen las instalaciones mirandesas, ocupó hace unos días las portadas de todos los periódicos a nivel mundial por un ciberataque que afectó a las factorías que tienen en cuarenta países. Aunque desde la sede central en Oslo apenas se quiso dar información al respecto, y mientras que se trabajaba para recuperar la normalidad, finalmente han admitido que los costes provisionales por la acción de los piratas informáticos ascienden a una cantidad superior a los 31 millones de euros.

Para solucionar los problemas generados por el ramsonware, un virus informático que restringe el acceso a los datos y que exige el pago de un rescate, la multinacional recurrió a sus propios sistemas de seguridad y también a la contratación de asesores externos con el fin de evitar el pago de la cantidad solicitada por los autores del ataque. Actualmente las fábricas, incluida la que funciona en Bayas, están ya a un 90% de operatividad, a la espera de que en las próximas horas se puedan subsanar algunos detalles que aún quedan pendientes.