«Mi teléfono móvil está abierto siempre por si alguien me necesita a cualquier hora»

Angélica González / Burgos
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Fidel Herráez, arzobispo de Burgos - Foto: Luis Lopez Araico; Luis Lóp

Fidel Herráez | Arzobispo de Burgos

«Un servidor». No le gusta al nuevo arzobispo que le llamen jefe de la Iglesia Católica ni que le digan que forma parte de la cúpula eclesial a pesar de lo obvio del asunto.
Desde que el 28 de noviembre tomara posesión como arzobispo de Burgos no ha parado. Quiere conocerlo todo y a todos. Y en eso está, con una actividad frenética y no exenta de ruido.
Hay quien dice que ha llegado pisando fuerte al suspender al Consejo de Gobierno del Círculo Católico y su constructora benéfica. ¿Por qué lo ha hecho?
Mira, lo habéis puesto tan bien y tan claramente en el periódico, que os doy la enhorabuena y creo que es suficiente y tiene todos los elementos para que la gente se entere perfectamente.
Pero una cosa es que el periódico lo explique bien, que es nuestra obligación, y otra, conocer qué le ha llevado a la principal autoridad de la Iglesia Católica a tomar una decisión así. Pero le agradezco el cumplido.
En el fondo, lo que hemos tratado ha sido de preservar la identidad de la Fundación del Círculo Católico pero sin ningún tipo de tensión especial. Visto el recorrido que había llevado, tratamos el bien mejor de todos los implicados.
¿Había algún riesgo de que se perdiera patrimonio?
Cuando yo he llegado había ya un recorrido bastante largo. Las personas que estaban ahí son respetables y buenas y, como te digo, por preservar la identidad de la Fundación del Círculo Católico se tomó esta decisión. No hay que ver ninguna cosa más allá.
Esta información generó muchos comentarios en nuestra edición en internet, algunos de los cuales le animaban a ‘limpiar la Iglesia’. ¿Cree que es una misión que se le puede encomendar?
Más que limpiar lo que quiero es caminar con ellos. Hay una imagen bonita que nos da el Concilio Vaticano II y es que la Iglesia la entiende como pueblo de Dios en camino, no es una estructura con los obispos arriba, en medio no sé qué, y abajo otra cosa, no...
Nadie lo diría...
Bueno, pues yo llevo bastantes años de sacerdote, dentro de poco hará 48, y de obispo, casi 20 años.  Me hice sacerdote casi inmediatamente cuando termina el Concilio Vaticano II, que fue el regalo más bonito que Dios dio a su Iglesia en el siglo XX. Ha hecho un bien enorme a la Iglesia y aún faltan muchas cosas por estrenar y una de ellas es que la Iglesia es pueblo de Dios en camino. Yo me siento uno más con la misión concreta que la Iglesia me ha dado de que sirva a los demás como obispo pero voy con los demás caminando...
¿A limpiar?
O a limar también. Procuro ir siempre entre unos y otros. A veces tendré que ir delante para animar a que la gente vaya más deprisa y otras tendré que ir atrás para impulsar a caminar. Yo entiendo mi ser de obispo dando continuidad a la tarea que Jesucristo encomienda a personas sencillitas como fueron los apóstoles: querer y servir a los demás.
¿Qué planes tiene para el Círculo Católico?
Ahora hay una gestora que tiene que llevar adelante las finalidades propias de la identidad. No es hacer nada nuevo. 
Se ha impedido crear una fundación civil a la que se externalizaría el parque de inmuebles...
Intentamos impedir que se pierda la identidad porque esto desde sus orígenes es una asociación pública de fieles, no es privada ni civil, mucho menos civil. Por ejemplo, esta grabadora es grabadora y no te sirve de coche, es una grabadora. Y lo importante es que te haga bien de grabadora.
¿Por qué han intentado cambiar las funciones?
Pues sería bueno que si les ves a ellos les preguntes.
El otro día se explicaba Mijangos en el periódico...
Él no dice ninguna cosa extraña, que se haya hecho ninguna violencia por parte de la Iglesia...
Pero una crisis ha habido, al menos para un observador desde fuera...
Te voy a poner un ejemplo. Tú vienes de Miranda a Burgos pero el que conduce te lleva a Vitoria y lo que haces es rectificarle la dirección para que llegues a Burgos.
O sea, les han rectificado...
No, es que se pongan en el camino en el que estaban.
¿La gestora estará mucho tiempo?
No te sé decir el tiempo pero, inicialmente, mientras se recompone esto se hablaba de unos dos meses y luego se verá.
¿Cómo se elegirá a los nuevos miembros del consejo?
Es una de las realidades que hay que decidir con la gestora.
¿Qué tal se ha encontrado la economía de la diócesis?
Normal. No tiene ni grandes gastos ni tampoco déficit. 
Cuando presentaron los datos económicos, se habló de un superávit de un poco más de 300.000 euros pero porque no habían empezado a construir las parroquias de Ibeas de Juarros y la del S-4 en Burgos. ¿Se van a hacer?
Todavía no se ha hablado.
¿Existe la posibilidad de que ocurra como con la parroquia de Sanjosemaría Escrivá, que ha sido financiada por el Opus Dei?
Pues no lo sé. Si lo supiese de verdad que te lo decía.
¿Cómo ha gestionado la Iglesia Católica en su conjunto la crisis económica? ¿Además de Cáritas la cúpula ha sido sensible al sufrimiento de la gente?
Es curioso cuando se pone el sustantivo cúpula. ¿Tú me ves a mí muy cúpula?
Define a los que están arriba. La Conferencia Episcopal son los que mandan...
Hace un momento te he dicho que mi concepción de Iglesia no es de cúpula, es de pueblo de Dios en camino, somos todos, que estamos juntos, ayudándonos.
¿Esos que van juntos ayudándose unos a otros pero que forman parte de la Conferencia Episcopal han sido sensibles a la situación de dolor que la crisis ha provocado en tanta gente?
Sí, sí. ¿Tú vas leyendo los documentos que han salido estos últimos años? Sí, somos sensibles, muy sensibles. Todos somos de familias normales y no nos situamos en ninguna cúpula especial, seguimos caminando en el día a día.
Pues Rouco Varela no es precisamente el epítome de la sencillez...
He vivido 20 años con él. Me dio la confianza de ser uno de sus colaboradores más cercanos y te puedo asegurar que en el trato directo es normal y sencillo.
Dicen que usted era su contrapunto...
Nos hemos entendido muy bien, quizás porque nos complementábamos. 
Cáritas ha puesto una campaña de captación de socios por el aumento de las necesidades sociales en los últimos años. ¿La diócesis puede contribuir?
Es que Cáritas es la diócesis...
Pero ellos reciben dinero de diferentes entidades públicas. ¿Ustedes pueden aportar un poco más para aliviarles?
Cáritas atiende desde las parroquias y se alimentan de lo que los fieles dan. Hay realidades bellísimas que quedarán siempre ocultas que dan y se reciben con mucho respeto. Son miembros de la Iglesia los que están aportando. Veo que haces una separación que cada vez existe menos...
Pero no la hago yo sola...
En los ámbitos en los que yo me muevo de forma habitual no existe esa realidad de, por un lado la Iglesia, y por otro, los otros que ayudan, que colaboran.
¿Además de la actuación en el Círculo tiene pensado algún cambio más que estremezca las estructuras de la Iglesia en Burgos?
Yo no voy a buscar nada que estremezca; únicamente quiero seguir acogiendo, anunciando y animando a que se viva la buena noticia que Dios nos regaló en Jesucristo, que es que nos queramos, que nos ayudemos, que nos sirvamos, que nos perdonemos. 
¿Va a mantener a su grupo de colaboradores más cercanos?
Hay dos realidades que no serían correctas de cara al gobierno: que nada más llegar me hubiera puesto a cambiar y que ahora diese unos retoques. No quiero cambiar nada que no haya que cambiar y sí quiero ser suficientemente valiente por servicio a la Iglesia para cambiar lo que haya que cambiar, lo que sea mejor para los demás. No quiero cambiar por cambiar sino hacer lo mejor para los demás y ser cercano porque me preocupan los que salen, quiero cuidar a los que salen.
Una de las primeras visitas que hizo fue a Cáritas. ¿Cómo lo encontró?
Muy bien, gente maja. Durante este tiempo he tenido oportunidad de estar en sitios muy diversos y me alegro -en el fondo lo he buscado también-; no he ido una mañana a la cárcel o he comido con los sintecho por casualidad.
¿Significa algo que sus primeras visitas hayan sido los presos y los sintecho?
He ido abarcando, casi simultáneamente, muchos ámbitos. Una de las primeras visitas fue también a los 31 monasterios de clausura (27 femeninos y 4 masculinos), donde de una manera anónima estas personas nos hacen un bien enorme. También reuní a todos los sacerdotes en Burgos, Miranda y Aranda, y también con los religiosos. Me gustaría hacerlo con todos los feligreses. A los sacerdotes quiero verles uno a uno, ya llevo cien.
¿Ya tienen todos su móvil como contaban que pasaba en Madrid?
Lo tienen todos. Ellos y los religiosos. Y con una característica, que este móvil está abierto día y noche por si alguien me necesita.
¿Así que es arzobispo las 24 horas del día?
Es que mi vida quiero que sea de disponibilidad continua para quien lo necesite. Todo el tiempo. Noche y día. 
¿Cómo cree que se gestionó el caso de los exorcismos que hizo que Burgos fuera portada en todos los medios nacionales e internacionales? 
Me preguntas sobre una realidad previa a que yo llegase. Cuando sucede alguna realidad en una persona tenemos que ir por los caminos normales desde los puntos de vista espiritual, psíquico y médico. Si una vez experimentados esos caminos de modo serio y contrastado con personas de solvencia se ve que hay algo que se escapa, la Iglesia para esos casos ha establecido un camino concreto a seguir, hay todo un ritual de exorcismos llevado por personas puestas por la Iglesia que lo realizan. Y nada más, no hay que darle más importancia.
¿Que no hay que darle más importancia?
No hay que dar más importancia a este camino que se recorre de modo normal cuando los otros ya se han recorrido.
¿Qué imagen cree que la Iglesia ha dado a la sociedad con estas prácticas antiguas, esotéricas y no convencionales?
Agotados todos los caminos médicos, psíquicos y espirituales se sigue éste con normalidad. Y caminos esotéricos, no. ¿Tú conoces el ritual del exorcismos?
En los días en los que escribimos sobre el asunto pude leer a propósito del tema...
Son oraciones de invocación a Dios contra el demonio. Si es ésa la situación de la persona, que sea liberada. Es pedir ayuda a Dios.
¿Existe el demonio?
Sí.
¿Dónde está?
Yo he sido testigo de mucho bien en los años que llevo de sacerdote y de obispos pero también he tenido oportunidad de experimentar, en mucha menor medida, que existe el mal desgraciadamente, y no existe flotando sino encarnado en nosotros. Cuando somos egoístas, injustos, mentirosos, rencorosos, cuando nos hacemos daño unos a otros hacemos que este mundo sea peor.
Pero no somos el demonio, en todo caso seremos unos seres humanos deleznables...
Nosotros nos situamos en el ámbito de la maldad y en una realidad que a lo largo de toda la historia está constatada de forma individualizada. Te invito a que veas algunas realidades de la historia y te preguntes si el demonio está actuando. El bien y el mal cuando están realizados por los seres humanos dan prolongación o bien a la obra amorosa y creadora de Dios o bien a la realidad sobre la que tú preguntabas si existía.
Pero el exorcismo en el caso que nos ocupa no funcionó. Los problemas siguen ahí.
Yo he procurado informarme un poco y parece que ya está con sus padres y en una situación más normalizada. Vive con sus padres.
¿Está bien?
Casi te pediría que lo investigases tú y me lo dijeras. La información que tengo es que vive bastante normalizada con sus padres.
Una de las críticas que más se hizo a su antecesor en el cargo fue que no tuvo la misma cercanía con todas las sensibilidades de la Iglesia. ¿Ha podido contactar con todas ellas o tiene intención de hacerlo?
Hay algo que siempre llevo puesto porque forma parte de mi ser, sinceramente: con mi vida quiero ser siempre de todos y para todos. Estoy convencido de que un cuadro es más bello cuando tiene una armonía de colores que cuando es monocromático.
¿Qué opinión le merece el surgimiento de nuevas congregaciones como Iesu Communio mientras otras están abocadas a desaparecer por falta de vocaciones?
Cuando miramos la Historia vemos que esto no es nuevo, que siempre han aparecido formas de vida que han atraído a otras personas como manera de seguimiento a Jesucristo y servicio a los demás. Ahora no tiene que asustarnos que surjan órdenes nuevas que respondan también al momento actual.
¿Ya las conoce?
Sí.
¿Qué le parecen?
Un don bonito y bello para la Iglesia y desde la Iglesia, me atrevo a decir, para la sociedad.
Pues bien cerradas que están, que nunca quieren contar nada...
¿Tú has estado allí?
Sí. Pero no como periodista, no pude contar lo que vi.  Me llamó la atención que a cada paso había carteles recordando que no se podía hacer fotos. Con tanta prohibición, ¿dónde está el bien para la sociedad?
Bueno, pero tú sabes que hay personas que tienen acceso a hablar con ellas. 
¿No es un poco mesiánica Sor Verónica?
La conozco, he hablado con ella... no, no veo ese mesianismo.
¿Qué opinión le merece que en una ciudad como ésta donde hay un seminario que no está todo lo lleno que imagino que a ustedes les gustaría se implante otro dirigido por los kikos?
Pues que haya dos es una riqueza mayor todavía. El seminario Redemptoris Mater es diocesano, es de esta diócesis....
Sí, pero con las peculiaridades de los neocatecumenales...
Claro, pero los primeros años, una vez que son ordenados sacerdotes han de trabajar en esta diócesis, que es la suya. Luego van en plan de misión y luego vuelven otra vez a trabajar acá. Yo veo que hay mayor riqueza con dos seminarios que con uno, ojalá hubiera más. Es muy bello que unos jóvenes vivan con ilusión su apertura a Dios y a los demás.
¿Habrá relevo generacional?
Yo me he encontrado en Burgos algo altamente positivo. Hay cerca de 400 sacerdotes, de los cuales unos 140 son ancianos, a los que procuramos cuidar; simultáneamente a esto hay 250 que están en las mejores edades para servir a los demás, de 40 a los 70-75 y luego hay unos 20 de 25 a 40 años. 
¿Por qué cree que los jóvenes ya no ven a la Iglesia Católica como un lugar en el que desarrollar su proyecto de vida?
Eso no es del todo cierto. Algunos tienen ese proyecto de vida. Pero me vas a permitir que te responda con una frase muy coloquial: donde no hay mata no hay patata, es decir, si ha disminuido de un modo significativo el número de nacimientos no queramos que la proporción sea la misma a la de hace algunas décadas...
O sea, que es una cuestión demográfica...
Influye. Viendo los jóvenes que van ahora al seminario y los que iban antes, es una proporción que tiene una cierta equivalencia. 
En una ocasión a su antecesor le invitaron a participar en una concentración contra la violencia de género y ni siquiera contestó. ¿Usted participaría en un acto contra una lacra que ya ha supuesto el asesinato de 12 mujeres en lo que va de año?
Todo aquello en lo que se pueda manifestar en unión por una causa... Eso y otras muchas cosas...
Pero yo quiero saber su opinión sobre la violencia de género.
Si hay que manifestarse en este sentido para que no exista esta fuerte desgracia, naturalmente. No debemos permitir situaciones como éstas. 
¿Y sobre los abusos sexuales perpetrados por religiosos?
Me uno absolutamente a los papas Benedicto XVI y Francisco por coherencia y, evidentemente, no podemos en absoluto tener la más mínima fisura en lo que es la defensa de las víctimas. Pero a propósito de esto quiero decirte que podemos cometer un error y es que, ante situaciones lamentables y nunca permisibles de casos concretos, generalicemos. Lo que hay que lograr es que nadie, en ningún ámbito de la sociedad pueda perpetrar algo así.
Sí, pero yo le pregunto por su ámbito. El día que hable con otra autoridad ya le preguntaré por el suyo... Quiero saber que ha de pasar, a su juicio, con los sacerdotes  que abusan de personas...
Me uno al cien por cien a la actitud y a la claridad que han tenido Benedicto XVI y Francisco.
¿Y a levantar las alfombras?
Lo que hayan hecho ellos.
¿Estos abusos tienen que ver con la castidad impuesta?
No. Eso depende de la voluntad personal. Si aceptaron libre y conscientemente esa entrega a Dios y a los demás en esa forma de vida, no podemos achacar a una realidad que ellos aceptaron a que luego no fuesen coherentes.
¿Es difícil llevar la castidad?
No.
Es negarse a algo natural como el comer o el beber...
Pero es que tú pones un verbo, ‘negarse’... Esto que tú ves aquí (se quita el anillo que lleva en su mano derecha) para mí es un signo de amor, de estar desposado con la Iglesia. Si yo libre y conscientemente he aceptado entregarme a Dios y a los demás por amor, tiene sentido. ‘Negarse’ no me cuadra. Yo he optado amorosamente...
Cambio de tercio. ¿Es justo que la Iglesia no pague el IBI por sus inmuebles?
Esto aplícalo a todas las realidades, no de Iglesia, que tampoco pagan el IBI.
Cuando hable con esas realidades ya les preguntaré, pero ahora lo estoy haciendo con el jefe de la Iglesia Católica...
Con el servidor...
¿El servidor de la Iglesia Católica cree justo no pagar el IBI?
Lo que quiero es que se analice y no de un modo parcial, el conjunto de los bienes y cuál es la finalidad y el servicio de esos bienes y en relación con eso que se haga lo que mejor proceda.
Me imagino que a los que pagan los impuestos lo que les parece que procede es que ustedes también lo hagan...
Imagínate que tú ya estás haciendo un bien con tus propios bienes de tal modo claro que ya estás ahí incluyendo mucho más de lo que puede ser el IBI.
¿Hay que perdonarles este impuesto por el bien que hacen?
Usas verbos con los que yo no estoy de acuerdo: ‘perdonarles’, ‘negarse’... Yo uso otros verbos...
Me está diciendo que como la Iglesia hace el bien pues igual hay que perdonarle el IBI...
He dicho que se analice y que se vea realmente la proporcionalidad de lo que hace y con eso se vea si se mantiene como hasta ahora, que no se paga, o se dice que, no obstante, se pague el IBI. Y a la conclusión que se llegue entre todos, hágase.
¿Se siente cómodo en este palacio, usted que viene de vivir en Madrid en un piso muy modesto?
Yo me he ido habituando a lo largo de mi vida a los lugares en los que he estado. Lo importante no es donde vivas sino cómo vivas. Si a mí en algún momento me ven con formas ostentosas de vivir, de ser o de tratar a los demás, agradecería que me lo dijeran.
Me imagino que ya habrá visitado la Catedral...
¡Hombre, claro que sí!
¿Qué opinión le merece que no se alcance un acuerdo con la Junta para caldear el templo?
Es una de las realidades que estoy ya intentando. Puede haber diversas formas de calentar la Catedral, no solo el suelo radiante. Empeñarse en que sea la única igual no es buena idea... Ya estoy trabajando en ello, me he estado viendo con otras instancias para visitar al director de Patrimonio. 
¿Qué idea se va haciendo de la sociedad burgalesa?
Me siento muy a gusto. Me he encontrado una ciudad habitable, abarcable; cuando puedo me desplazo andando para ir conociendo las calles. También estoy conociendo la provincia. Ahora voy a ir parroquia por parroquia -a las 1.003 que hay en la provincia- haciendo la visita pastoral. Y me estoy encontrando con realidades no esperadas pero que me han ido sorprendiendo en positivo.
¿Como cuáles?
No solo el número de sacerdotes sino la buena preparación que tienen todos. Me he reunido con todas las asociaciones de seglares, personas maravillosas y con los religiosos, personas entregadísimas que hacen el bien en silencio y a los que voy a ver a sus casas.
¿Cómo quiere que sean las relaciones con otros credos?
Ya me he reunido con ellos y tenemos que estar abiertos a caminar en las realidades fundamentales lo más unidos posible para que nuestro amor haga visible el espíritu de Dios que quiere hacerse presente en ayuda a los demás.
¿Cree que Europa está gestionando de la mejor forma posible la crisis de los refugiados?
Siendo honda pena por lo que sucede. Tenemos que tener el corazón lo suficientemente abierto para dar cabida a aquellos que lo necesitan. Es decir que si tenemos que estar aquí un poco menos cómodos, bendito sea.
¿Qué opinión tiene sobre la actual situación política?
Me da mucha pena que no se mire el bien de la sociedad; yo he tenido oportunidad de conocer etapas anteriores, me tocó vivir muy de cerca la Transición. He conocido políticos de todos los colores, de entonces y de ahora, y el tono general y la densidad personal de formación, de entrega y de saber para qué estaban era mucho mayor en aquellos años.
¿Son pecadores los corruptos?
Los que hacen mal -y está mal meter la mano en el saco común- nos ofenden a todos. 
 
 
Bach y la tortilla de patata
 
El nuevo jefe de la Iglesia burgalesa se confiesa cocinillas, deportista y melómano. Además, le encanta conducir
 
Fidel Herráez Vegas tiene 71 años y una salud de hierro a pesar de que solo duerme cuatro horas diarias, tiempo que parece que le resulta suficiente para cargar las pilas que le hacen tener una actividad frenética desde que llegó a Burgos. Dice que se pone varios despertadores con una cadencia de cinco minutos para despertarse pero que cuando suena su móvil -a la hora que sea- se levanta a la primera: «Siempre lo tengo encendido».
Habla como una locomotora (a toda velocidad), igual que un vendedor ambulante (muchísimo) y con el entusiasmo de un veinteañero (tiene un discurso trufado de exclamaciones). Cuando se le hacen notar estas circunstancias mira a su jefe de prensa y le pregunta «¿Verdad que también escucho mucho?» Y el joven Álvaro Tajadura asiente. Debe ser cierto porque tiene en la cabeza todas las cifras -y casi todos los nombres de los sacerdotes y de las órdenes religiosas y de los monasterios- de la diócesis que acaba de estrenar. 
Este abulense, orgulloso de serlo y que presume de mantener a raya el frío burgalés por tal origen, mira a la cara e interpela mucho a su interlocutora, a la que todo el tiempo llama por su nombre, por eso de las connotaciones angelicales, que le encantaron, dicho sea de paso. El nuevo arzobispo es de complexión delgada y se confiesa muy deportista. En tiempos le encantaba nadar, el ciclismo y hacer frontenis y aunque, de momento, ningún feligrés se le va a encontrar nadando en las piscinas municipales afirma que le encantaría tener esa posibilidad: «He nadado mucho. En verano todos los días me hacía un par de kilómetros en el agua».
Amante de la música clásica, Mozart, Vivaldi y Bach están entre sus favoritos. Hace poco fue a escuchar la Pasión según San Mateo por la Orquesta Sinfónica de Burgos invitado por un sacerdote: «Me gustó, la orquesta tenía calidad». La televisión está bastante alejada de su vida -«antes la veía más»- pero asegura que no permite que empiece su jornada sin oír las noticias en la radio: «Es una necesidad que tengo al principio del día».
No se considera muy exquisito a la hora de comer, «soy más bien normal», comenta, y aunque sabe que los vinos de su nueva tierra son muy buenos, no es muy aficionado a beber. Presume de ser un cocinillas -hace un buen besugo al horno, la paella le sale rica y su tortilla de patatas parece que está de rechupete- desde que su madre, «que era una grandísima cocinera», dejó los fogones por salud. Ahora es nonagenaria y está impedida, vive con el único hermano de Herráez, que es maestro jubilado, y la cita todo el tiempo porque está muy orgulloso de cómo sacó adelante a la familia quedándose viuda con solo 31 años.
Puede pasar mucho tiempo sin ir al cine pero, casualmente, en los últimos tiempos ha ido dos veces. Las pelis que ha visto han sido Poveda, que narra la historia del sacerdote y pedagogo Pedro Poveda, canonizado por Juan Pablo II, y Un dios prohibido, que recrea el asesinato de una comunidad claretiana de Barbastro al principio de la Guerra Civil. A las salas acude con la vestimenta propia de su cargo: «No me oculto. La gente me mira y me saluda y yo les respondo con cariño».
Todo el tiempo afirma que ahora su tierra es Burgos, donde ya se ha empadronado y ha matriculado su coche; le encanta conducir -dice que le relaja- y recuerda que tuvo un 600, con el que iba y venía a Roma, un Dyane 6, un Ford Fiesta y un R-5 al que le hizo 200.000 kilómetros. Siempre conduce y no tiene chófer. Ahora va en un Jetta «con el que me muevo sin problemas».
Fidel Herráez Vegas (Ávila, 1944), que barajó hacerse médico, se ordenó cura en 1968; fue bachiller en Teología por la Universidad Pontificia de Comillas ese mismo año, licenciado (1974) y doctor (1977) en Teología Moral por la Pontificia Universidad Lateranense en Roma y autor de varias publicaciones sobre Teología Moral Fundamental, afirma que en Burgos es muy feliz.