"En ninguna epidemia se ha trabajado con tanta coordinación"

NOELIA MARISCAL (ICAL)
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El virólogo de la Facultad de Ciencias de la UBU considera que era difícil contener el foco italiano y afirma que tarde o temprano se expandiría por Europa

Entrevista al virólogo de la Universidad de Burgos Juan Ayllón - Foto: Ricardo Ordóñez (ICAL)

El virólogo de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Burgos (UBU) y encargado de dirigir el Área de Medicina Preventiva y Salud Pública de la institución académica burgalesa, Juan Ayllón analiza la actual situación que se vive en todo el mundo debido a la crisis por el virus Covid-19, por el cual la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha decretado la alerta mundial sanitaria, y que ha llevado a países como España a declarar el estado de alarma. Ayllón afirma que hay que tenerle respeto al virus y no dejarse llevar por el miedo, destacando la rapidez de los científicos a lo largo de estos meses y la “buena coordinación” a nivel mundial en la gestión del mismo.

¿Cuáles son los principales síntomas del virus Covid-19?

Los síntomas son muy parecidos a los de una gripe, lo empiezas teniendo exactamente igual, son prácticamente indistinguibles. Creo que la única diferencia es que no genera tanta mucosidad como una gripe, pero aparte de eso, dificultad respiratoria, dolor muscular, fiebre.... El problema es que puede generar en neumonía, que en determinadas personas, fundamentalmente si tienen factores de riesgo asociados (edad, patologías como diabetes o problemas cardiovasculares), en esos casos la neumonía puede ser muy grave y acabar en muerte.

¿Por qué ha causado tanta alarma?

Eso habría que estudiarlo también con detenimiento. Es una enfermedad emergente, lo que nos da miedo, porque no sabemos qué va a pasar con ellas. Sabemos qué va a pasar con la gripe, porque todos los años la tenemos, sabemos qué va a pasar con el VIH porque llevamos 30 años con él, pero no sabemos qué va a pasar con este virus el año que viene. No sabemos si ha venido para quedarse, si va a cambiar y se va a hacer más malo. Las cosas nuevas nos generan incertidumbre. Además de todo eso, se parece a otros coronavirus que han pasado antes, los virus SARS y MERS. Nos da miedo también porque aparece lejos y parece exótico, donde la respuesta de China ha sido muy contundente. Se puede analizar por qué China ha hecho una respuesta tan contundente, pero la sensación es que si se emplean tantos recursos en algo es porque tiene que ser muy grave. Y sobre todo nos da miedo porque estamos viéndolo en vivo y en directo 24 horas al día cada caso. Cualquier situación y problema que haya en el mundo, si comentamos cada caso en tiempo real, vamos a generar una situación de angustia, como la que estamos generando con esto. El contexto para empezar es global, estamos hablando de un problema que tiene absolutamente todo el mundo, con todos los miles de millones de personas que somos en el mundo, los millones de personas que somos en España, pero pierdes el contexto, porque tú solo ves que en un día de repente de diez ha pasado a 17 muertes, y eso genera una ansiedad enorme. Todo eso se va retroalimentando, el miedo genera más miedo.

De hecho existen varias posturas, los que sí están alarmados y asustados, y los que le restan importancia y señalan que solo es una gripe

Soy muy crítico con eso. Una gripe es un problema muy gordo, y lo que no queremos es tener dos gripes, una detrás de otra, o peor aún, una gripe detrás de otra todos los años, por eso este es un problema serio, pero es que la gripe lo es. La gripe mata más personas de las que está matando esto, probablemente cuando se resuelva la epidemia y veamos realmente el exceso de mortalidad que ha habido debido a esto veremos que está entre una gripe pandémica como las que ha habido en el pasado, como la que hubo en 1957 o 1968 que es como tres o cuatro veces peor que una gripe estacional, o una gripe estacional, o algo menos que una gripe estacional. Ya veremos cuál es el exceso de mortalidad. Ahí veremos, pero la gravedad va a ser en torno a la que tiene un episodio de gripe estacional y un episodio de gripe pandémica que ya hemos tenido en el pasado. La gripe produce entre 6.000 y 10.000 muertes al año en España y eso es la gente directamente que muere de gripe, muchos más mueren con gripe pero ni siquiera se les diagnostica, porque es gente que tiene otros varios problemas. Eso es un problema muy serio, por tanto cuando decimos que esto es solo una gripe, no perdona es una gripe, y es grave. Una gripe tiene tres grupos de riesgo especialmente serios: los niños pequeños, las mujeres embarazadas, los mayores y las personas con problemas asociados, como problemas respiratorios. Este virus de esos tres grupos solo hay uno, que es la gente mayor, es un virus que no afecta a la gente joven, y no tenemos datos pero de momento no parece que sea especialmente grave para mujeres embarazadas. Eso no es quitarle importancia, sino ponerle la importancia que tiene. Como es una cosa nueva genera incertidumbre.

¿Hay que tenerle miedo a este virus?

No, hay que tenerle respeto, actuar en consecuencia, seguir las indicaciones en la medida de lo posible para proteger a la gente que más riesgo tiene, pero el miedo no nos permite actuar racionalmente y con este virus hay que hacerlo. No hay que dejarse llevar por el miedo. Es el problema que es, y hay que afrontarlo como es, no hacerlo más grande. Ponerlo en su justo término e intentar que en la medida de lo posible no se convierta en algo peor, entendiendo que lo peor no es el fin del mundo, sino que se expanda muy deprisa, con muchos casos al mismo tiempo, con riesgo de colapso de los sistemas sanitarios. ¿Qué pasa si se colapsan los sistemas sanitarios? Gente que va a necesitar asistencia no la tenga, y eso incrementará las probabilidades de que esa gente muera. No hay motivos racionales para tenerle miedo a esto, más allá de la incertidumbre. 

¿Son suficientes las medidas que se están llevando a cabo en España para contenerlo?

De momento son las adecuadas, es decir, se están tomando medidas actualizadas a tiempo real, las está tomando gente que sabe de esto, y es digno de recalcar que hasta el momento están funcionando con una coordinación exquisita las comunidades autónomas con el Gobierno central. Al final de esta como de otras crisis acabarán saliendo cosas buenas. Es un ejemplo cómo está funcionando la respuesta por parte de las autoridades, y se está haciendo lo que se tiene que hacer

Dada la rapidez con la que se propaga y el tiempo que está durando, ¿es posible que se llegue a convertir en un virus estacional?

No lo sabemos. Vamos a ver qué pasa, en el hemisferio sur todavía no hay brotes grandes y eso parece indicar que el virus sí que puede ser estacional, porque allí es verano. Por ejemplo Australia ha tenido casos desde el principio de la epidemia pero son brotes controlados, como los que teníamos aquí hace dos meses, 10-12 personas. Lo mismo con los casos de Sudamérica, todos han sido importados o transmisiones locales. Entonces no parece que haya transmisión descontrolada en el Hemisferio Sur, pero es pronto para saberlo. Tampoco sabemos si es estacional, porque los virus del catarro son estacionales, muchos virus respiratorios son estacionales, tiene que ver cómo se transmiten. La influencia que tiene el ambiente en nuestras vías respiratorias que es por donde el virus entra y sale, así que tienen mucho sentido, pero incluso haciéndose estacional tampoco tenemos ni idea de cómo van a ser las sucesivas estaciones, porque el problema de la excepcionalidad en el virus de la gripe por ejemplo es que cambia muy muy rápido, pero eso es una característica propia del virus de la gripe. Este virus no es así, no cambia tan rápido como la gripe, no puede, entonces si vuelve en otra oleada no sabemos cómo va a ser, pero es muy difícil que vuelva tan cambiado como gripe, de manera que se vuelva a producir una situación exactamente igual. Un escenario más probable es que la segunda vez que venga el virus afecte a menos gente porque mucha gente ya ha estado expuesta y está protegida, e incluso si cambia es más probable que se haga más benigno a más peligroso, porque es lo que suele pasar con los virus respiratorios. Todos son escenarios hipotéticos, lo ideal sería no exponerse a eso, e intentar contener el virus en la primera oleada, pero es bastante difícil. Además si vuelve el virus para una segunda estación, vamos a estar mejor pertrechados, porque ya habrá resultados en los estudios clínicos que se están haciendo con distintos tratamientos que ya existen y porque es muy probable que ya tengamos una vacuna. Objetivamente el problema gordo lo tenemos ahora, después estamos llenos de incertidumbres, no sabemos qué va a pasar, pero la mayoría de los escenarios predecibles son más benignos, esta es la parte gorda de la crisis.

Ha habido otros virus similares a este, con tasas de mortalidad más altas, ¿podría el Covid-19 alcanzar estas tasas de mortalidad?

Creo que no. Al que se parece es al virus SARS, que se pudo contener fácilmente, primero porque los casos eran mucho más fáciles de identificar y se pudo contener el virus rápidamente. La gran diferencia es que SARS se pudo controlar, acabaron contagiándose muchas menos personas de las que podía haber contagiado el virus normalmente, y por eso se quedó con esa letalidad tan grande. Este virus que tenemos ahora es muy improbable que vaya a hacerse más virulento, es decir, al final el número de la letalidad va a depender de a cuanta gente detectemos el virus y dentro de la población a qué gente está afectando. Marca una diferencia. Si esto de pronto empieza a afectar a niños en colegios donde menores de 10 años no ha fallecido todavía nadie por culpa de este virus, la letalidad baja un montón. Si como ha pasado en Italia y en España se mete dentro de residencias de ancianos, centros de día, centros sanitarios…donde está la gente vulnerable, la letalidad va a subir. Es demasiado pronto para decirlo, pero no es previsible que el virus en sí se vuelva más virulento. No es un virus que cambie mucho y si cambia los virus respiratorios suelen hacerse menos virulentos, no más, porque es más fácil para ellos transmitirse si son menos virulentos. Ahora la tasa de letalidad va a depender de qué sector de la población se ve más afectado y de cuantos casos detectamos, porque si solo detectamos los casos graves, la tasa de letalidad va a subir también. 

¿Se sabe algo más de cómo se originó este virus?

No, seguimos sabiendo que se origina a principios de diciembre casi seguro, en Wuhan, probablemente en un mercado de animales. Sabemos que viene de murciélagos, no sabemos a través de qué animal llegó. Por la secuencia y por cómo cambia el virus, se puede ver su evolución a lo largo de estos meses y ves como las secuencias del principio son todas iguales y convergen en un mismo tiempo y periodo, en un mismo sitio. Sabíamos desde hace muchos años que había muchos coronavirus en murciélagos que podían pasar a los seres humanos, era cuestión de tiempo. Es seguro que ha pasado de los murciélagos a los humanos, lo que no sabemos es por medio de qué, porque el pangolín que se decía inicialmente no está tan seguro que haya sido. Normalmente no pasa de murciélagos a humanos, porque contacto directo con murciélagos tampoco tenemos tanto. Probablemente haya pasado de los murciélagos a un huésped intermediario. Es un virus animal que se sabe desde hace mucho tiempo que los murciélagos tienen más virus que ninguna otra especie animal que puedan ser traspasados a los humanos, y el riesgo de que este tipo de virus saltara en esa zona concreta del mundo, porque es ahí donde se juntan, están en contacto con un montón de animales salvajes o semisalvajes, y hay una densidad de población, que al contrario que Europa, sigue teniendo un contacto muy estrecho con los animales. Es un sitio donde esperábamos que ocurriese algo de esto, pero nunca puedes estar seguro ni de cuándo se va a producir, ni de cómo de grave va a ser el virus. 

Trabajó usted un tiempo con Adolfo García Sastre, que es uno de los expertos en virus respiratorios y actualmente se encuentra investigando una vacuna, ¿cuándo podría salir al mercado una vacuna?

En la mejor de las situaciones un año. La primera vacuna que se va a probar no es la que está desarrollando Adolfo, a finales de enero prácticamente ya estaba diseñada y se va a empezar a probar en abril, pero incluso acelerando los cauces se tardarán varios meses, casi un año en tener una vacuna. La vacuna primero tienes que asegurarte que es segura, porque se la vas a poner a mucha gente. Queremos una vacuna sobre todo al principio para los grupos de riesgo, que son gente que por sus características tienen un sistema inmune especial. Hay que ver que la vacuna no les haga nada malo, que haga algún bien, que ofrezca algo de producción. Hay que producirla masivamente, la gran ventaja de la vacuna que se va a probar ahora es que es sencilla de producir, aun así eso requiere tiempo, pasar por una serie de controles de calidad y luego ya se puede repartir. Cabe la posibilidad de que en algún país, fundamentalmente pensamos en China, esos trámites se aceleren, pero habrá que ver a riesgo de qué, porque lo que no queremos es hacer más daños con la vacuna. Y si sacas un producto que por lo que sea no es seguro, vas a hacer mal a la gente y no podemos permitirnos de ninguna manera, con el problema serio de la credibilidad de las vacunas, no podemos permitirnos un revés como acelerar una vacuna que no sea buena, porque eso va a alimentar a los movimientos anti vacunas, y eso va a generar más problemas que los que pueda generar el coronavirus. Es muy importante que nunca en ninguna epidemia que hemos tenido antes, nunca se ha trabajado tan rápido ni con tan buena coordinación a nivel mundial, teníamos el genoma del virus a la semana de que se hiciera público, los científicos chinos han colaborado con sus colegas occidentales en absolutamente todo. 

¿Dónde puede resultar más problemático este virus?

En países no directamente muy pobres, países de América Latina, con sistemas sanitarios débiles, como Estados Unidos, donde este virus puede causar mucho daño y va a requerir un esfuerzo muy adicional para paliar los efectos que puede producir este virus, porque no tienen la infraestructura que nosotros en Europa e incluso en China, para contenerlo y canalizarlo, porque tiene un sistema sanitario que básicamente está desestructurado. Es un país muy desarrollado pero con un sistema sanitario muy desestructurado, ahí es más arriesgado, presenta mayor problema de salud pública que en países directamente muy pobres. 

Si no se hubiese expandido de la manera en que lo ha hecho en Italia no hubiese llegado a España de la forma en que lo hizo…

Sí, eso es. Nuestro brote es heredero del italiano. En el mundo, además del de China hay tres brotes activos, que son el de Corea, Irán, e Italia, que es el foco de donde se ha expandido al resto de Europa. Nosotros desde España se lo hemos pasado a algunos países sudamericanos también. Yo desde principios de febrero dije que era muy muy difícil que se pudiera contener en un solo país, y los chinos casi lo logran, pero no lo lograron. Dudo mucho que se hubiera podido contener el foco italiano, tarde o temprano tenía que pasar.