El HUBU hace la primera cirugía pediátrica robótica regional

G.G.U.
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El HUBU hace la primera cirugía pediátrica robótica regional

El paciente fue un niño de Soria de 9 años con una obstrucción del riñón que le provocaba cólicos abdominales e ingresos reiterados. Hasta ahora se operaba por laparoscopia, pero el Da Vinci es más preciso en la sutura

Las cirujanas pediátricas del HUBUCristina Ruiz y Marta Ortega estuvieron el lunes, 8 de julio, al frente del primer equipo de la región que ha empleado el robot Da Vinci para una operación en niños. El paciente fue un soriano de 9 años con una obstrucción del riñón que le provocaba dolores abdominales fuertes, con consiguientes visitas a urgencias e ingresos  para estabilizarlo. Este servicio burgalés ya tiene programadas otras dos intervenciones urológicas con el robot, que además de ampliar la visión y eliminar temblores de las manos, en este caso garantiza mayor precisión en la sutura y, por lo tanto, más seguridad para los pacientes. En la región hay otros tres hospitales con este equipamiento, pero solo Burgos tiene autorización para usarlo en menores.
El jefe de Cirugía Pediátrica, Manuel Gutiérrez, explicó ayer que el niño tenía una estenosis pieloureteral, una patología «frecuente» que se caracteriza por un estrechamiento del conducto que une el riñón a la vejiga (el uréter) y que impide una evacuación correcta de la orina. Para evitar los cólicos asociados, la cirugía une el uréter al riñón y facilita un funcionamiento adecuado, tanto renal como del aparato urinario. «Quitaron la zona que obstruía la salida de la orina y unieron», aclaró, especificando que el crío evoluciona bien.

Lo habitual en el HUBU era operar esta patología mediante laparoscopia, una cirugía mínimamente invasiva que consiste en introducir por el abdomen un tubito con una cámara para que el cirujano vea a través de una pantalla el punto en el que está interviniendo y reduzca lesiones en otras áreas próximas. Con el robot Da Vinci el procedimiento quirúrgico es bastante semejante, ya que los cirujanos también manejan los cuatro brazos del equipo a través de unos mandos con pantalla. La diferencia está en que, en este caso, la imagen se muestra en tres dimensiones, lo cual amplía el campo visual hasta el punto de permitir al cirujano actuar como si estuviera en el interior del organismo. Pero la gran ventaja de la cirugía robótica sobre la laparoscópica es que permite giros de 360 grados en las pinzas, con lo cual hay más libertad de movimiento y más precisión en las suturas. «El paciente gana en seguridad», subrayó Gutiérrez, señalando que en este caso la cirugía robótica no reduce los tiempos de postoperatorio. «Estimamos que el ingreso va a ser de dos o tres días, parecido al de los pacientes operados con laparoscopia», señaló.

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