Oña publicitará la oferta cultural anual para ganar visitas

S.F.L.
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El objetivo común del Ayuntamiento y los empresarios está en garantizar que el turista alargue su estancia o regrese

Oña publicitará la oferta cultural anual para ganar visitas

El Ayuntamiento de Oña incluirá en un tríptico -disponible en Semana Santa- la oferta cultural programada para todo el año y así llamar más la atención de los curiosos y ganar visitantes. Tanto la corporación municipal como los empresarios de la villa persiguen garantizar que los viajeros alarguen su estancia o regresen al pueblo atraídos por la amplia propuesta de actividades que se organizan durante los doce meses.
Tras una reunión celebrada días atrás entre miembros del equipo de gobierno y propietarios de bares, restaurantes, alojamientos y tiendas, llegaron a la conclusión de que dar a conocer de antemano los eventos que se celebrarán ayudará a que los comerciantes puedan prepararse mejor de cara a los acontecimientos y asesoren a sus clientes sobre ellos con fechas y horarios ya establecidos. Además, tendrán la posibilidad de organizarse mejor y de presentar una decoración acorde a cada celebración e incluso de aportar pequeñas cantidades económicas para promocionarse y, a la vez cooperar con el Consistorio.
El portavoz del grupo de gobierno y concejal de Turismo, Jony Arnaiz, manifiesta que el intercambio de opiniones resultó «muy positivo» y entre todos -aunque fue llamativa la falta a la cita de empresarios locales- aportaron ideas, quejas y dudas. Con el trabajo en conjunto de todos pretenden consolidar e intentar que crezcan algunos de los eventos más destacados de Oña, que poco a poco van ganado peso y reconocimiento.
El Festival de Magia, que se celebrará el 24, 25 y 26 de abril, el de Títeres, el de Cortometrajes o el de Blues atraen a cientos de personas no solo de La Bureba, sino de todo Burgos y provincias aledañas. «La nueva edición del evento más mágico de la comarca no dejará indiferente a nadie», comenta Arnaiz. Las opciones de disfrutar de espectáculos callejeros aumentará sin dejar de lado las galas en el Centro Cultural Nazaret, de las que los asistentes salen cada vez más sorprendidos. A todas estas actividades hay que añadir la prueba ciclista Milenaria BTT -31 de mayo- los conciertos de órgano en verano, la inauguración del Jardín secreto -10 de julio- el Cronicón -del 12 al 16 de agosto-, la Feria Agraria y Artesanal, la del Libro y el Mercado de Viandas y Antojos Navideños entre otros.
Asimismo, el Ayuntamiento estudia la fórmula para diseñar una campaña para fomentar el consumo local. En la villa uno puede comprar todo tipo de comida, hacerse tratamientos de belleza, retocarse el pelo, arreglar vehículos, adquirir ropa, complementos y artículos para el hogar, practicar deporte en el gimnasio, tomarse unos vinos, bailar en los bares los fines de semana, alojarse en establecimientos con encanto y comer en restaurantes singulares. «Lo fundamental es que los propios vecinos valoren lo que tienen y no lo dejen perder», declara el concejal.
Este periódico se ha puesto en contacto con algunos propietarios de negocios y han manifestado que «aportarán lo que esté en nuestras manos» para lograr que Oña se sitúe en el mapa como una localidad referente de ocio y cultura dentro del territorio. También declaran que necesitan una promoción municipal para darse más a conocer. A su vez, critican que la iglesia de San Salvador cierre durante todo febrero.

'EL PAI' AMPLIARÁ LA OFERTA CULINARIA EN LA VILLA.

José Ángel Acebes, más conocido en Oña y alrededores como El Pai, no deja de sorprender con su negocio. Tras más de treinta años detrás de un mostrador vendiendo chucherías, pastelería, productos de la zona, prensa, cerezas, manzanas, bollería o pan ha decidido dar un paso más allá.
El empresario confiesa que le da mucha pena de los turistas que se acercan hasta el pueblo y se tienen que ir sin comer o cenar porque los bares y restaurantes no dan más de sí. Por este motivo ampliará la oferta gastronómica de la villa y, a partir de Semana Santa, ofrecerá a visitantes y vecinos bocadillos, empanadas, tortillas y pinchos.
El obrador del que dispone en su tienda -Dulcipai ubicada en la Plaza del Ayuntamiento- le permite fabricar estos productos. «No se venderán menús ni platos elaborados», afirma el emprendedor y añade que «si entre todos, ciudadanos, hosteleros y empresarios aportamos, lograremos que la vida en el pueblo se mantenga», concluyó.