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La Junta teme que la movilidad navideña provoque otra ola

SPC
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El vicepresidente y portavoz, Francisco Igea, se muestra «moderadamente optimista» ante una ola que «no va a ser ni parecida» a las anteriores y considera que ni hay que asustar a la gente ni relajar medidas

Imagen de las luces de Navidad instaladas en una céntrica plaza de la ciudad de Soria. - Foto: Eugenio Gutiérrez

ElGobierno de Castilla y León teme que la movilidad por las fiestas navideñas reavive el fantasma de lo ocurrido este año y 2022 arranque con una nueva ola de casos de coronavirus. Un repunte de contagios que, bien podría ser una continuación de la actual sexta ola, o una nueva, toda vez que el vicepresidente de la Junta, Francisco Igea,  vaticinó ayer que esta habrá finalizado antes de la Navidad. No obstante, apostó por mantener las restricciones actuales frente a la covid y se mostró «moderadamente optimista» sobre la evolución de la misma, aunque reconoció que prevé  que tras las fiestas navideñas se de paso a otra ola porque «habrá mucho movimiento». En esta misma línea, la consejera de Sanidad, Verónica Casado, pronosticó también que la movilidad en torno a las fechas de Navidad provocará un mayor impacto de la pandemia.

El número dos de la Comunidad explicó que ni desde el Consejo Interterritorial ni en el Ministerio de Sanidad se plantean escenarios restrictivos como en otros países de Europa, y consideró que hay que intentar «mantener la prudencia estas semanas» aunque esta ola «no va a ser ni parecida» a las anteriores. 

Además, según informa la Agencia Ical, volvió a alejar la posible aplicación en Castilla y León de pasaporte covid, del que agregó que «no parece que hayan funcionado» y constató que en España, un país vacunado, «la incidencia no parece que vaya a alcanzar los picos que en esos países y nuestra situación hospitalaria no parece que va a sufrir».

El dirigente político advirtió de que no hay que asustar la gente pero tampoco relajar las medidas, y expuso que si se mantiene la campaña de vacunación y la prudencia, con la limitación de aforos, las mascarillas, las distancias y la ausencia de actos multitudinarios, junto al uso de los test de antígenos, se puede mantener el nivel de actividad actual sin nuevos cierres de algunos sectores.

No cometer el mismo error

De esta forma, Igea expuso que la curva de esta pandemia es diferente con una pendiente «distinta» aunque insistió en pedir a la gente que estas navidades no cometan los mismos errores que en el pasado, y mantengan actividades sociales «dentro de lo razonable». En este sentido, el vicepresidente argumentó que la población lo ha pasado muy mal pero «toda pandemia tiene un límite, se acaba pasando», y aunque asumió que «no hay que ser un descerebrado», y cualquier escenario es posible, insistió en mostrarse moderadamente optimista. 

«Mantengamos la actividad en los limites actuales, mantengamos la calma, mantengamos las restricciones que tenemos», dijo, para afirmar que «no vamos a vivir lo que hemos vivido ni lo que están viviendo varios países en Europa», en relación a Austria, Bélgica y Países Bajos.

Con todo, asumió que la gripe también puede condicionar la situación hospitalaria, por lo que incidió en que «prudencia, distancias, sentido común, aforos limitados, test de antígenos y vamos a esperar». Igea reconoció, no obstante, que la ciudadanía es «muy consciente» de la situación, y se felicitó porque no se celebrará la nochevieja universitaria.

Por último, se congratuló porque ya han vacunado, dijo, a más del 70 por ciento de los mayores de 70 años, con terceras dosis; y van a inocular a los mayores de 60, para pedir prudencia a las personas con riesgo especial.