Un arandino en medio de un campamento romano

I.M.L.
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El actor Luis G. Gámez vuelve a formar parte de una producción televisiva a nivel nacional y esta vez encarna a un adivino en la segunda temporada de la serie 'Justo antes de Cristo'

El arandino Luis G. Gámez (drcha.) forma parte del reparto de los últimos capítulos de esa nueva entrega de ‘Justo antes de Cristo’ - Foto: DB

"Tengo un proyecto ambientado en la época romana, pero de momento no puedo decir más". Así de escueto hablaba en noviembre de 2018 el actor arandino Luis G. Gámez de sus últimos trabajos cuando se acababa de estrenar el anuncio de la Lotería de Navidad de aquel entonces, donde aparecía en un papel secundario. Ahora se ha desvelado el misterio y, desde ayer mismo, se puede ver su trabajo en la segunda temporada de la serie Justo antes de Cristo de Movistar, creada por Montero y Maidagán, conocidos por la serie Cámera Café o el largometraje Los del túnel (avalada por excelentes críticas), y que protagoniza Julián López.

En esta segunda entrega, compuesta por otros seis capítulos de media hora, Luis G. Gámez se mete en la piel de un particular adivino en medio del ambiente del campamento romano. "Se rodaron las dos temporadas seguidas, todo a la vez, y yo soy un augur romano que está un poco para allá el hombre, no quiero desvelar mucho más, pero mi participación se concentra en los tres últimos episodios de esta entrega", aclara el actor, por lo que este papel no es una colaboración pequeña sino un personaje destacado en la resolución de esta temporada.

Quienes se dispongan a conocer las aventuras de este particular campamento de las legiones romanas, podrán descubrir fácilmente al intérprete ribereño, ya que su caracterización no le resta personalidad a su rostro, más allá de un cambio de look capilar bastante llamativo. A pesar de que hace casi dos años que se llevaron a cabo las sesiones, Luis G. Gámez recuerda los detalles de las mismas, que se desarrollaron la gran mayoría en plató. "Sí que hay algunas secuencias que son en exteriores, pero las del campamento se hicieron en plató", explica, algo que no debió de ser muy agradable. "Para simular que estábamos en el campo, en el campamento, el suelo se hizo con una especie de virutas de madera o algo así, que soltaban un polvillo muy desagradable, de esos que se te pegan a la garganta, y cuando no estábamos rodando teníamos que ir con mascarillas para evitar respirarlo", reconoce.

Desde entonces, con el paréntesis entre medias del rodaje del anuncio de la Lotería de Navidad, el actor arandino ha participado en alguna que otra producción, como una campaña publicitaria para Renfe que se pudo ver en los cines. Ahora está a la espera de nuevos proyectos, ya que la alerta sanitaria por el coronavirus ha paralizado todo. "No hay ni rodajes, ni teatros, ni nada de nada, así que toca ser responsable y quedarse en casa, yo en Madrid por ahora, hasta que se pueda regresar a la vida normal", asegura, ya que él es un habitual de las calles arandinas siempre que sus trabajos le permiten regresar a su localidad natal.