Manos Unidas ha aportado en dos décadas 800.000 euros al Tercer Mundo

Raúl Canales / Miranda
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Proyectos solidarios de 16 países han recibido ayuda gracias a las campañas de la ONG. Este año el dinero se destinará a Zambia

Ayer se inauguró el mercadillo solidario que permanecerá abierto hasta el 11 de mayo. - Foto: R.C.G.

 
Seis aldeas de Zambia ubicarán  perfectamente en el mapa Miranda de Ebro dentro de muy pocos meses, porque gracias a la solidaridad de los mirandeses ya no tendrán que caminar varios kilómetros cada vez que precisen agua. 
La construcción de unos pozos de extracción, de los que se beneficiarán cerca de 6.000 personas, es la labor humanitaria que le ha sido encomendada este año a la delegación local de Manos Unidas. En total se precisan 29.000 euros, y un año más, y ya van 23, se lograrán. 
Queda lejos la ampliación de una escuela en una zona rural de Brasil acometida en 1991. Desde entonces, han sido 16 países los que han recibido la colaboración mirandesa, algunos en varias ocasiones como Guatemala, India o Uganda. Escuelas, hospitales. ambulancias o emprendimientos agrícolas han sido posibles gracias a los casi 800.000 euros que se han recolectado a lo largo de las dos últimas décadas. 
«Miranda siempre ha sido generosa y solidaria con los que menos tienen», asegura Marieli Bóveda, presidenta de Manos Unidas en la ciudad, quien recuerda que a pesar de que en anteriores ediciones se recolectaba incluso más cantidad de la fijada inicialmente, entiende que el momento actual exige un mayor esfuerzo para lograr el objetivo, porque «ahora aquí también existe mucha necesidad». 
Aún así, Bóveda aporta un matiz diferencial. «En España hay mucha gente que lo está pasando mal y no podemos olvidarnos ni darles la espalda, pero por suerte nadie se muere de sed como sucede en los países para los que recolectamos la ayuda. Allí las necesidades son de extrema urgencia». 
Para la presidenta de Manos Unidas, el objetivo de las campañas es contribuir al desarrollo de los pueblos «aportando la caña y no solo el pez», y aunque reconoce que la ayuda prestada desde Miranda «no es más que un grano de arena en el desierto», recuerda que de la misma «dependen muchas personas, que con esta aportación, pueden mejorar un poco su nivel de vida». 
El principal ingreso en las campañas de Manos Unidas proviene del mercadillo solidario, que ayer, abrió sus puertas hasta el próximo 11 de mayo. En su primer día, el local de la calle Comuneros registró una notable asistencia. 
«Cuesta cada vez más vender, porque la situación económica no es buena y en realidad tenemos de todo en casa, pero siempre se acerca gente que busca algo concreto o  que simplemente compra por colaborar», apunta Bóveda, para quien esta actividad «es nuestro buque insignia, pero no solo por lo que se recauda sino sobre todo porque al ser un local abierto a la calle, nos da la posibilidad de sensibilizar a la gente sobre lo que pasa en el mundo».