La presa de Castrovido acabará la campaña con el 89% ejecutado

B. Antón/Salas de los Infantes
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El cuerpo de la presa aún debe ganar unos 12 metros más en los bloques más elevados, hasta alcanzar los 73,4 metros. - Foto: Azúa

La previsión es que los trabajos se alarguen hasta mediados de noviembre. Esta campaña se van a hormigonar alrededor de 120.000 metros cúbicos, quedando ya solo 85.000 para su conclusión

Los trabajos de hormigonado en la construcción de la presa de Castrovido se extenderán previsiblemente hasta mediados del mes de noviembre, fecha en la que se habrá ejecutado ya el 89 por ciento de la edificación de la infraestructura hidráulica, como señala Ramón Pérez-Cecilia, director de las obras y jefe del Área de Proyectos y Obras de la Confederación Hidrográfica del Duero. Cuando la actual campaña finalice se habrán hormigonado alrededor de 120.000 metros cúbicos este 2015, 72.000 entre los meses de mayo a agosto. «El total de hormigón utilizado será de 715.000 toneladas, por lo que faltarían 85.000 para completar los 800.000 del cuerpo de la presa», explica. 
La actual campaña arrancó el 12 de mayo, un mes antes que en el año 2014, y se está desarrollando con total normalidad, como señalan desde la CHD, lo que implica que las obras estén avanzando a buen ritmo y el cuerpo de la presa vaya creciendo aunque aún debe ganar más altura, unos 12 metros más en los bloques que se ven más elevados, hasta alcanzar los 73,4 metros de altura que tendrá sobre el cauce. Aunque la campaña de hormigonado se extenderá hasta mediados de noviembre, las labores de tratamiento del terreno está previsto que duren hasta el 20 de diciembre. 
Para el próximo año la previsión de la CHD es hormigonar 70.000 metros cúbicos en el cuerpo principal de la presa, lo que la situaría en 785.000 metros cúbicos hormigonados en total, es decir, el 98 por ciento. Según explica Ramón Pérez-Cecilia, durante el 2016 está proyectado el desarrollo de otros trabajos como son el tratamiento del terreno, inyecciones, la ejecución de la pantalla de impermeabilización, la construcción de la central hidroeléctrica, la instalación eléctrica en el interior de la presa, la instalación de mecanismos como compuertas, torres de toma y ascensores o el acondicionamiento medioambiental, basado en la reforestación. 
2017 es el año en el que previsiblemente finalice la construcción de la presa, una de las obras más duradera de la provincia de Burgos. Para ese ejercicio la previsión es hormigonar 15.000 metros cúbicos en el cuerpo principal de la presa, lo que supone su ejecución completa, además de terminar la presa de cola en la zona de Los Vados y colocar allí un puente metálico. También está previsto el acondicionamiento medioambiental, con reforestaciones y la creación de playas e islas artificiales y frezaderos. El 2018 sería el año del inicio de la pruebas. 
El pasado mes de febrero se cumplieron diez años de la colocación de la primera piedra de la construcción de esta presa en Terrazas, proyectada por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y la Confederación Hidrográfica del Duero para la regulación de las aguas del río Arlanza. La infraestructura permitirá almacenar un volumen de agua de 44 hectómetros cúbicos, ocupando la lámina de agua unas 214 hectáreas. 
Por otro lado, estos días son especialmente emotivos en la presa de Castrovido, ya que el próximo lunes, día 5, se cumplen cuatro años del fatídico accidente que acabó con la vida de cuatro trabajadores sobre los que cayó una tolva de hormigón. Un duro trance que marcó al resto de los empleados y que retrasó el reinicio del hormigonado hasta junio del 2013. Las obras se retomaron con fuerza y el final de este proyecto, polémico en algunos puntos de su desarrollo, ya está más cerca.