La obra de Las Llanas se dividirá en dos fases para agilizar

Á.M.
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De esta forma se evita la paralización por las pegas recurrentes de Icomos al proyecto ganador

La obra de Las Llanas se dividirá en dos fases para agilizar - Foto: Alberto Rodrigo

La obra de urbanización de Las Llanas podría convertirse en la primera transformación urbanística de calado en esta legislatura. En ese capítulo de anhelos en el que cotizan entre otros proyectos de largo recorrido el mercado norte, el bulevar de la autovía de ronda y, ahora, el de Gamonal, el entorno más deteriorado de la Catedral parte con muchas ventajas que lo hacen inminente.
Las más claras son que cuenta con un proyecto de ejecución aprobado por el Ayuntamiento y con presupuesto para comenzar a ejecutarse este año. En la última modificación de crédito aprobada por el Ayuntamiento hay una partida de 300.000 euros reservada a Las Llanas. Se trata de una obra de realización plurianual que tiene garantizado el dinero para culminar la transformación en 2020 y, como parece procedente, estar ultimada en el año del octavo centenario de Santa María, 2021. Además, hay cohesión política sobre la necesidad de actuar.
Como es sabido, el motivo por el que no se han sacado las obras a licitación es la oposición de Icomos a algunos elementos del proyecto. Concretamente, a dos: los báculos de las luminarias y la solución dada a la medianera que cierra la manzana de la Llana de Afuera. Icomos es un organismo asesor de la Unesco cuyo criterio no es vinculante, como se demostró cuando se ejecutó la reforma integral de la plaza del Rey San Fernando sin pedirle ni siquiera opinión. Por contra, la comisión regional de Patrimonio, que sí es vinculante, sí aprueba el proyecto.
Sea como fuere, el equipo de gobierno pretende el plácet universal y de ahí que el alcalde, Daniel de la Rosa, se trasladara a Madrid en la que fue su primera salida como regidor para verse con Icomos y tratar de buscar una salida negociada. El acuerdo: modificar el proyecto en esos dos elementos que tanto parecen ofender a lo expertos de Icomos.
Dado que no hay ninguna garantía de que lo que se haga, que ya es una modificación sobre los planos iniciales para, precisamente, suavizar esos dos elementos, que por otro lado son la esencia del diseño, vaya a satisfacer a Icomos; dado que el presupuesto está esperando ser utilizado y dado que existe un componente contrarreloj, la decisión del ejecutivo local ha sido la de dividir el proyecto en dos fases diferenciadas.
licitar este año. Ya se ha trasladado la orden a los estudios de arquitectura que ganaron el concurso de ideas para que procedan a partir el proyecto. Así, una primera fase contendrá toda la obra con la salvedad de las dos partes que no convencen a Icomos. Es decir, el 90% de la obra de urbanización. La segunda fase servirá para ejecutar la medianera y levantar las luminarias que finalmente bendigan todas las partes.
También los funcionarios municipales implicados en esta obra saben que esa va a ser la solución. De esta forma, tan pronto como estén redactados los ‘nuevos’ planos se podrán licitar las obras de la primera fase y, mientras eso sucede, alcanzar un acuerdo definitivo con Icomos. O no, porque la decisión de ejecutar la obra no necesita de su aprobación. Según aseguran fuentes del Ejecutivo local, la obra saldrá a licitación antes de que termine el año. Para entonces habrá transcurrido un lustro desde que el equipo de gobierno de Javier Lacalle comenzó a trabajar en esta intervención.