Imar mantiene su actividad a pesar de las deudas de su grupo

Ó.C
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La crisis de Nuetalia, que ha entrado en concurso de acreedores, sí que perjudica a la planta mirandesa en la compra de materia prima. La plantilla sigue cobrando pero solo continúan los indefinidos

Imar mantiene su actividad a pesar de las deudas de su grupo

La viabilidad de una empresa va más allá de la situación o la carga de trabajo que se tenga en una planta en concreto, por bien que vaya. Esto es algo que ya se ha sufrido en otros casos en la ciudad y en esta ocasión la factoría que se ha visto afectada es Industrias Imar, que de momento mantiene su actividad con cierta normalidad en el Polígono de Bayas. La firma es una de las piezas del Grupo Nuetalia que presentó a finales del mes de julio un concurso de acreedores en un juzgado de lo mercantil en Bilbao. Una situación en la que se ha entrado por las deudas que arrastraba este conglomerado en el que está Imar junto a Roar, Servichap y Peymo. 
La instalación de Bayas permanece cerrada esta semana por vacaciones. Un cierre habitual por lo que la plantilla mantiene la normalidad, con una importante carga de pedidos. Sin embargo, los empleados tienen cierta preocupación antes de saber hasta qué punto les pueda afectar la situación del grupo. De esta manera, la incertidumbre se mantiene aunque la plantilla está cobrando las nóminas con normalidad, sin que se hayan producido retrasos y por parte de los responsables se les pide calma a la espera de resolver la situación.
Donde sí que se notan los problemas vinculados con el concurso de acreedores es a la hora de poder comprar la materia prima con la que poder hacer frente a los pedidos con los que siguen contando. En este sentido, es el administrador concursal el que tiene que dar luz verde para adquirir el material y poder fabricar la chapa perforada en sus instalaciones. 
No obstante, dados los problemas financieros que han llevado al concurso, el material que llega a las instalaciones es «insuficiente», por lo que algunos clientes están adquiriendo «las planchas necesarias», indican desde la plantilla, para seguir prestando el servicio desde la planta mirandesa. Esto el algo que por ejemplo se está haciendo por parte de Mercadona, un gigante para el que desde Imar se nutre de las bandejas con las que hacen el pan en sus supermercados.
Esto, la buena reputación que posee el trabajo de la planta, es algo que da cierta tranquilidad a la plantilla que mantiene cierta calma al ver que los pedidos se mantienen.Además, por parte de los trabajadores se ha tenido conocimiento de que varias empresas han mostrado interés en comprar el negocio e incluso han visitado las instalaciones para conocer de primera mano su estado de conservación. Una posibilidad que tampoco se ve con malos ojos, puesto que tampoco se quiere que el grupo entre en la liquidación sin antes encontrar una salida.
Al margen de las dificultades que se están encontrando en la comprar el material, en la plantilla otra de las cosas que se han notado es que en ella solo se mantienen los trabajadores indefinidos. En la actualidad se resalta que son «unos treinta» los que continúan en Imar, donde se ha ido prescindiendo de los eventuales que cubrían ciertas necesidades en cuanto a picos en la producción.
Por último, los empleados lamentan otro de los aspectos en los que se perciben la falta de liquidez como es el bajo mantenimiento de las máquinas con las que se sigue operando, aunque por ahora no impide que se pueda seguir trabajando.
subvención. Esta situación ha coincidido con el anunció en el Boletín Oficial del Estado de que Industrias Imar es una de las empresas a la que la Junta de Castilla yLeón va a subvencionar una ampliación en la que se generarían tres nuevos puestos de trabajo. La ayuda supune el 10% de la inversión que fue de 1.305.059 euros, por lo que la cantidad aportada por el ente regional fue ligeramente superior a los 103.000 euros, con los que se ha llegado a los 1.700 metros cuadrados por parte de Imar.