Las visitas a Aranda se estancan en 35.000 el último lustro

I.M.L.
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Las estadísticas de la Oficina de Turismo constatan que el tirón del enoturismo pasa de largo en la capital ribereña, que busca aprovechar la Ciudad Europea del Vino 2020 como revulsivo

La iglesia de Santa María, con su portada, es uno de los atractivos más destacados que ofrece el centro arandino. - Foto: DB

Ni las galerías que componen el conjunto de bodegas subterráneas recorriendo en torno a siete kilómetros del centro histórico de la capital ribereña, ni su afamado lechazo asado regado con vinos de la DO Ribera del Duero, ni las actividades que se organizan a lo largo de todo el año para intentar atraer al mayor número de visitantes posibles. Aranda se ha estancado en lo que al número de turistas que se acercan a conocer su propuesta patrimonial, enogastronómica y cultural se refiere.

Al menos eso es lo que se desprende de las cifras que recoge la Oficina de Turismo de la ciudad, ubicada en plena Plaza Mayor, que contabilizaba 35.653 consultas realizadas allí mismo. Una cifra que se asemeja mucho a las alcanzadas a los largo del último lustro, en el que todos los años se han movido en torno a las 35.000 personas atendidas por el personal de Turismo del Ayuntamiento de Aranda.

Una estadística que se puede considerar estable si se amplía el análisis a toda la década anterior, donde se partía de 32.922 visitantes en 2010 y la cifra más elevada se constataba en 2013 con 37.320, dejando a un lado el año 2014 en el que la celebración en la capital ribereña de una exposición de Las Edades del Hombre disparaba la cifra de consultas hasta las 163.157, casi quintuplicando las 34.572 visitas contabilizadas al año siguiente, cuando se sufrió la resaca de la avalancha de turistas a la ciudad.

En el análisis por meses de cada uno de los años, destaca sobremanera el de agosto en el que, además de ser el mes vacacional por antonomasia, cuenta en su agenda con Sonorama Ribera. El pasado agosto, las consultas registradas en la Oficina de Turismo de Aranda sumaron las 5.590, muy por encima de otros meses en los que también se organizan eventos que podrían atraer visitantes, como puede ser el de marzo, con el Concurso de Tapas, en el que se recibieron a 2.918 turistas en esta oficina; el de junio, con las Jornadas Gastronómicas del Lechazo, en el en 2019 hubo 3.285 consultas turísticas, o el mes de septiembre, con la celebración de las fiestas patronales y la Gran Fiesta de la Vendimia, que registraba 3.213 consultas. Por encima de estas cifras, el año pasado se colocaban los meses de abril, motivado por la celebración de la Semana Santa, con 3.815 consultas en la Oficina de Turismo, y el de octubre que, con 3.429 visitantes registrados se coloca en tercera posición de los meses, aprovechando el rebufo de las labores de vendimia que incrementan el flujo de enoturistas. En el lado contrario, los meses de menor afluencia de turista fueron el año pasado el primero y el último, con 1.459 personas en enero y 1.378 en diciembre, colocándose este a la cola.

Las estadísticas ponen de relieve que, dada su proximidad, Madrid continúa siendo el principal punto de origen de los visitantes, hasta el punto de que aporta uno de cada cuatro turistas que llegan a Aranda, suponiendo 10.269 el año pasado. Los usuarios originarios de la propia Aranda que o bien residen fuera o acompañan a otros visitantes ocupan el tercer puesto según las cifras globales, con 3.724, adelantados en esta ocasión por los que provienen de cualquier otro punto de Castilla y León, que con 4.007 consultas supone el 11,2% del total, seguidos por Andalucía y País Vasco, casi empatados con 2.489 y 2.429 respectivamente, aunque los visitantes catalanes les siguen el paso con 2.357, cifra esta que solo difiere en diez menos en la categoría de visitantes extranjeros que acudieron en 2019 a la Oficina de Turismo de Aranda para conocer la oferta visitable de la ciudad.

A modo casi anecdótico, igual que se miran los territorios más representados en la estadística de visitantes, llaman la atención los situados al final de la tabla. Como suele ser habitual, desde Melilla y Ceuta es desde donde menos turistas recibe Aranda, con 6 y 2 respectivamente en todo un año, curiosamente los ocho en julio, mientras que de Extremadura llegaron 94 turistas y 201 de Baleares.