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Fernando Lussón

COLABORACIÓN

Fernando Lussón

Periodista


El error de Ciudadanos

22/12/2021

En ocasiones cuando los dirigentes políticos se muestran humildes, reconocen sus errores y hacen examen de conciencia provocan una inmensa ternura, porque no es frecuente, aunque lo hagan en el momento en el que están a punto de ver como su proyecto naufraga llevándose las esperanza y las ilusiones que un día generaron. Es evidente que no todas las estrategias políticas funcionan y que de nada sirve derramar lágrimas sobre la leche derramada como hace Ciudadanos, cuando en un determinado momento la soberbia cegaba los ojos y no dudaba en poner en cuestión algunas de sus primeras intenciones, sin tener en cuenta que enfrente tenían dos máquinas políticas con muchos trienios a sus espaldas y mucha capacidad de aguantar y resistir, e incluso de pactar con el diablo o dejar que les sostenga.   

Las declaraciones de la presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas, en las que reconoce que fue "un error" regalar al Partido Popular cuatro comunidades autónomas en las que sus presidentes pueden convocar elecciones de forma anticipada son de las que producen ese sentimiento de simparía hacia quien resulta ser la víctima de maniobras tendentes a la conservación del poder, que de eso se trata.  

Se pudo entender que Ciudadanos diera la presidencia de Andalucía al PP -que volvió a perder las elecciones-, porque se trataba de acabar con la larga marcha socialista al frente de esa comunidad autónoma. Pero por el mismo motivo podía haber aplicado en Madrid, Murcia y Castilla y León en las que se habían sucedido los gobiernos populares, con la ventaja de que el   PP había perdido las elecciones autonómicas en esos feudos, y haber abierto las ventanas. Hubiera sido un ejercicio de centrismo, propio de un partido bisagra que era su misión antes de lanzarse al 'sorpasso' del PP que no consintieron los votantes y que luego se tradujo en la asunción de un papel subordinado.    

Arrimada dice que ha tomado nota de esos errores, 'para aprender'. Ocurre que se le ha acabado el tiempo, que Ciudadanos va camino de consumirse, que entre las 'opas' `para hacerse con sus dirigentes del PP y la pérdida intención de voto su futuro está muy demediado, que de la oferta de un España Suma cuando el PP veía peligrar su primogenitura  se pasó a que fuera Ciudadanos quien pidiera árnica y listas conjuntas en Andalucía, -que el PP ha rechazado- dado que la transferencia de voto se producirá de una forma natural porque el partido naranja forma parte del bloque de derechas en la zona templada. Ya solo queda la ultraderecha como cierta amenaza para el PP.  

Al menos la presidenta de Ciudadanos no es ingenua e intuye que la misma reacción que ha tenido el PP la habría tenido el PSOE si hubiera convenido a sus intereses. Ya se verá cuando a Pedro Sánchez le interese convocar elecciones y tenga que romper con su socio de gobierno, con excusa o sin ella. Todo obedece a la falta de cultura de gobiernos de coalición en todos los ámbitos, a no establecer con precisión las causas de ruptura, aunque ya se andará en el futuro.  

Al menos la líder de Ciudadanos ha decidido no tomar represalias y dejar caer los gobiernos autonómicos y municipales en los que sus votos resultan determinantes. Hubiera sido caer en otro error y cavar más profunda la fosa de la que pretende salir.