Misas 'nuevas' para unos tiempos inéditos

R.E.M.
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Sin gesto de la paz o recibiendo la comunión entre mamparas, algunos cambios en unas iglesias a las que cada semana va más gente

Misas 'nuevas' para unos tiempos inéditos

Tres domingos después del regreso de las misas la imagen que muestran las iglesias es muy diferente a la que acostumbraban antes de que comenzase la pandemia. Una menor duración entre ellas para que se puedan limpiar correctamente los bancos, eliminación del gesto de la paz, sin coros, sacerdotes pasando por los bancos para que nadie se mueva de su asiento a la hora de dar la comunión o con mamparas de cristal de por medio son algunas de las diferencias más significativas que se encuentran.
«A medida que pasan las semanas va viniendo más gente», reconoce Álvaro Tajadura, párroco de San Rafael. Aunque el aforo es de un 30% únicamente se llena en dos de las cinco misas que hay los domingos, la de las 12,15 y 13,15 horas. Y en las que antes tenían una afluencia menor como a primera hora de la mañana o por la tarde ahora acuden más personas con el objetivo de mantener las distancias más fácilmente con el resto. Una idea con la que coincide Quique Ybañez, de San Cosme y San Damián, que además comenta que únicamente han tenido que impedir el paso al alcanzar el máximo aforo en las horas centrales del día.
En cuanto a la duración de las misas, se han visto reducidas puesto que entre misas se limpia y desinfecta cada uno de los bancos por un equipo de voluntarios formado por 28 personas. Lo mismo sucede en San Cosme y San Damián, donde hasta 40 jóvenes se encargan de diversas tareas como controlar la temperatura a los fieles o acompañarles hasta los asientos, y es que como exponen algunos de ellos, como Mónica, lo peor ha sido no dejar entrar a más personas en alguna ocasión.
Insólitas escenas las que se pueden observar nada más entrar a los lugares de culto con puertas destinadas exclusivamente para entrar y otras reservadas para salir, que continúan con las marcas puestas sobre el suelo que indican la dirección hacia la que hay que dirigirse. Unas medidas que se unen al uso obligatorio de mascarillas o a la utilización de dispensadores de gel hidroalcohólico colocados en diferentes puntos. Soluciones inéditas en tiempos de coronavirus.
A partir de hoy -en fase 2- el aforo se puede ampliar hasta el 50%, aunque como reconoce Tajadura es algo complicado «porque si llenamos a la mitad no podemos cumplir con la distancia de dos metros». La iglesia de San Rafael tiene capacidad para 600 personas, pero en lugar de 1/3 se han guiado por las distancias acogiendo entre 80 y 90 personas. En San Cosme y San Damián en contadas ocasiones se ha alcanzado ese máximo y también tienen en cuenta la regla de las distancias entre personas.
agradecimiento. Muchas personas que ya acuden presencialmente les han agradecido el esfuerzo que han realizado durante el confinamiento. Reconocen que aún hay gente que les ha escrito pidiéndoles que continuaran con las retransmisiones online para poder seguirlo desde casa puesto que muchas de ellas, especialmente mayores, todavía no se atreven a ir por miedo al contagio. De momento, lo siguen haciendo con la finalidad de que quien aún no puede asistir lo haga desde casa.
Y es que hay que recordar que ambos párrocos supieron adaptarse a la perfección a la situación y en cuanto empezó el estado de alarma hicieron posible que, ya sea a través de You Tube o Facebook Live, la población pudiera seguirles desde sus hogares incluso en fechas tan señaladas como la Semana Santa. Como reconoce Ybañez «se notaba el agradecimiento por ser lo más cercanos posibles y además ha permitido que estuviéramos juntos». Tras dos meses con la ‘tele-pastoral’, cada vez son más quienes se animan a volver ya a las iglesias.