Burgos corre

Marta Fernández / Burgos
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Patricia Landáburu, entrenadora nacional de atletismo, emprende un proyecto que anima a los aficionados a correr y formar parte de la llamada marea amarilla. Su objetivo es fomentar el deporte, el bienestar y la diversión

Patricia Landáburu y al fondo el atleta Diego Ruiz.. - Foto: Christian Castrillo

¿Cansado de correr solo? ¿Quieres empezar a correr y no sabes cómo comenzar? Este es el lema con el que Patricia Landáburu, entrenadora nacional de atletismo quiere trasmitir la idea de su nuevo proyecto. «Me gustaría crear un marea amarilla de corredores», afirma decidida. La intención de su iniciativa radica en mostrar el atractivo de correr para aquellas personas que están lejos del deporte de elite y optan por disfrutar de esta disciplina como un entretenimiento y una forma de conocer y relacionarse con gente que posee en común esta afición. «La compañía anima al corredor, además quiero fomentar el buen rollo y la salud cotidiana», explica Landáburu.
Su amor por el atletismo y su dedicación a ello desde los 10 años llevó a la entrenadora a realizar estudios de INEF (Licenciatura en Educación Física y Salud). Posteriormente se especializó en deporte de alto rendimiento como entrenadora nacional de atletismo. Estos estudios le dieron la oportunidad de convertirse en la entrenadora de profesionales en este deporte como Diego Ruiz, su actual pareja.
Comenta que sus experiencias en otros trabajos dentro del mundo del deporte como por ejemplo, monitora de gimnasio, le han hecho darse cuenta de que su sitio está al aire libre. «Quiero que la gente disfrute de este deporte incluso durante el duro invierno burgalés», sentencia la entrenadora. Además, añade que cuando la intención del corredor sea ir mejorando, ella y sus conocimientos estarán a la disposición de los objetivos del deportista. «Las cosas hechas con lógica siempre serán más beneficiosas y sobretodo menos lesivas», declara Landáburu.
Su principal medio de difusión será la página web (burgoscorre.com), tarjetas y carteles repartidos por la ciudad, camisetas y el boca oreja de gente que ya conoce su larga trayectoria en este deporte. «Cuento con profesionales de alto nivel para comenzar con esta marea amarilla», indica optimista. Además hace hincapié en los conocimientos requeridos para progresar en esta disciplina, para que quien lejos de convertirse en alguien profesional, quiere trasmitir la seguridad y la satisfacción de que lo que se hace se está haciendo de manera correcta.
«Me produce gran satisfacción el hecho de que un corredor me dé las gracias por los logros que ha conseguido», comenta ilusionada por el proyecto. Además añade que ha trabajado en muchos campos del deporte y ninguno le produce la misma satisfacción que el atletismo. «No quiero ponerme metas pero mi ilusión es vivir de lo que me gusta», afirma.

Trato personalizado

Por el momento su misión es captar corredores que compartan este mismo sentimiento. Estos se distribuirán en tres grupos diferentes que corresponderán a tres niveles. El primer grupo adquirirá el nombre de ‘Burgos corre iniciación’. Este grupo estará destinado a aquella gente que quiera empezar a correr pero que a la vez vea necesario cualquier aspecto que le ate a ello. Además, les proporcionará cualquier tipo de consejos para mejorar. En un segundo nivel se situarán aquellos que ya dediquen tiempo al entrenamiento y cuyo objetivo sea contar con la ayuda de sus conocimientos y su experiencia para lograr determinados objetivos. «Dentro de un grupo las mejoras son notables, está demostrado», sentencia la entrenadora. Y por último, se formará un grupo relacionado con la preparación de pruebas populares en el que se realizará un entrenamiento más específico y personalizado dependiendo de cuál sea el objetivo marcado por cada corredor. Las jornadas de reunión rondarán entre los 2 y 3 días. No obstante para aquellos cuya meta se vea incrementada por su condición o aptitudes, Landáburu dará la oportunidad de realizar una serie de actividades que el deportista podrá realizar por su cuenta.
Ya son alrededor de 10 personas las que pasada una semana del comienzo de la difusión y promoción de esta iniciativa, quieren formar parte de los grupos que comenzarán su actividad el mes de octubre. «Mi intención ahora es que todo el mundo se interese y que tenga la oportunidad de conocernos y ver las ventajas que te da formar parte de un grupo que comparte tu afición», alega la entrenadora.  Además, confirma que será capaz de adaptarse a los turnos que cualquier trabajo pueda implicar, con el objetivo de que la gente tenga la oportunidad de mover la hora de su entrenamiento en función de su trabajo. «Me gustaría ser lo más flexible posible en este sentido para que todo el mundo tenga la oportunidad de acceder a nosotros».  
Las tarifas dependerán del grupo en el que se sitúe la persona. El precio rondará entre los 15 y 30 euros al mes. «Quiero vender una actividad con conocimientos aplicados y experiencia,   además de ofrecer bien estar, satisfacción y diversión», confirma Landáburu entusiasmada por este proyecto que emprende con ilusión.