Limpian la plaza Alfonso VI y estudian su reforma integral

Ó.C
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El Ayuntamiento quiere crear un espacio diáfano, pero antes hay que variar la catalogación de la zona, que es privada de uso público

Limpian la plaza Alfonso VI y estudian su reforma integral

La pancarta en la que se demanda más atención municipal sigue presidiendo la plaza de Alfonso VI pero el recinto ya no luce el aspecto indigno de los últimos meses ya que se ha acometido una profunda limpieza para acabar con la situación de insalubridad que llevó a los vecinos a movilizarse. 
La nueva concejala de Urbanismo se fijó como prioridad nada más asumir en su cargo encontrar una solución a un problema que no solo afectaba a los residentes en la zona sino a todos los mirandeses, ya que la plaza es un espacio abierto ubicado en pleno corazón de la ciudad. La primera medida ha sido ordenar la retirada de la basura acumulada en las jardineras, en las que había desde pañales a resto de botellones o escombros. Pero el lavado de cara es solo una solución temporal, por lo que se está trabajando de forma conjunta con los vecinos para encontrar fórmulas definitivas y viables tanto desde el punto de vista técnico como jurídico. 
Y es que el problema deriva de que la plaza es de propiedad privada pero de uso público, es decir que el espacio pertenece a la comunidad de propietarios y son ellos los que deberían asumir su mantenimiento, aunque pueda disfrutar del lugar toda la ciudadanía. «Es un poco injusto porque es un sitio muy transitado, y por eso en vez de ceñirnos estrictamente al cumplimiento de la obligación legal que sería exclusivamente de ellos, estamos buscando alternativas», asegura la edil Soraya Solórzano. 
La idea es acometer una reforma estructural de la plaza. Para ello se ha encargado un estudio técnico para determinar si es factible eliminar las jardineras sin que se vean afectados los garajes subterráneos. A partir de ahí, se pretende dejar el espacio lo más diáfano posible, con menos mobiliario urbano del que tiene ahora, que además está muy deteriorado. 
De esta forma se dará un aspecto mucho más acogedor al recinto, se retirará el punto más conflictivo ya que el mal estado de las jardineras anima a conductas incívicas y a usarlas como papeleras y además tener menos elementos servirá de efecto disuasorio para los grupos de jóvenes que han tomado la plaza como punto de encuentro nocturno por los recovecos que ofrece en la actualidad. 
En cualquier caso la reforma no se podría acometer antes del próximo año porque hace falta una dotación presupuestaria y sobre todo porque antes de que el Ayuntamiento pueda plantearse cualquier obra, tiene que modificar el Plan General de Ordenación Urbana para cambiar la calificación de la zona. Y es que la problemática de la plaza de Alfonso VI es quizá la más llamativa por estar en el centro urbano, pero se repite en mayor o menor medida en todos los espacios privados de uso público. Por eso se pretende encontrar una solución global, que pasaría por cambiar el PGOU para que el Ayuntamiento asuma el mantenimiento de todas estas zonas pero solo superficie. Esto quiere decir que por ejemplo en Alfonso VI los propietarios seguirán siendo responsables de los garajes que hay bajo el suelo de la plaza, así que antes de empezar las futuras obras, los portales tienen que garantizar la impermeabilización de los mismos.