Hasta 20 años de cárcel por quemar pelusas

F.L.D.
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Los Bomberos recuerdan que este tipo de siniestros son intencionados y que suponen un gasto de medios claramente evitable

Hasta 20 años de cárcel por quemar pelusas

La quema de pelusas provocó ayer por la mañana un pequeño incendio en el Parque de la Quinta, a la altura de Las Veguillas, que obligó a los Bomberos a acudir a sofocarlo, si bien el siniestro quedó en un susto y apenas causó estragos en la flora de la zona. Es la segunda vez en esta semana que el servicio de extinción de incendios tiene que acudir a este tipo de llamadas totalmente evitables, pues se trata de prácticas que algunos ciudadanos realizan para librarse de estos molestos vecinos que nos acompañan en Burgos durante el final de la primavera y el principio del verano, sobre todo en parques, jardines y riberas de los ríos. Sin embargo, este tipo de altercados aparentemente inocentes no solo pueden derivar en grandes desastres si no se actúa con rapidez, sino que, además, acarrean penas de hasta 20 años de cárcel en función de la gravedad.
Tal y como advierte el jefe del parque de Bomberos de Burgos, Miguel Ángel Extremo, provocar un incendio en montes o masas forestales está fuertemente sancionado dentro del Código Penal, concretamente entre los artículos 351 y 355. De esta forma, incendiar pelusas, aunque no llegue a propagarse el fuego en una gran superficie, conlleva una pena de seis meses a un año de prisión y multa de seis a doce meses. Los periodos de cárcel son superiores en función de terreno que termine afectado, de los daños erosivos en el suelo, si se alteran las condiciones de la fauna, si afecta a alguna zona protegida o a espacios urbanos y habitados... Así hasta los 20 años en el caso de que comporte algún peligro para la vida o la integridad física de las personas.
Pero ya no es solo la sanción que pueda caer al inconsciente que se dedica a quemar pelusas en el parque, sino el trabajo y los medios que obligan a desplegar al servicio municipal de extinción de incendios. Ya el pasado martes, en la cuenta de Twitter, los Bomberos advirtieron de que «no hay ninguna diversión en poner en peligro el patrimonio natural y movilizar recursos que podrían ser necesarios en otros siniestros».
El pasado año, los Bomberos acudieron a sofocar 87 incendios en vegetación de los cuales 49 fueron en los meses de verano. Muchos de ellos, según apuntan desde el cuerpo municipal, fueron provocados por la quema de pelusa, si bien matizan que 2018 fue un año relativamente tranquilo con respecto a este tipo de siniestros.