Quejas ciudadanas por el servicio matinal de autobuses

R.C.G.
-

Una campaña ha recogido 415 firmas en apenas unos días para pedir más frecuencias en los horarios de entrada y salida de los institutos

Quejas ciudadanas por el servicio matinal de autobuses - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

Coger el autobús algunas mañanas se ha convertido en una misión casi imposible. Al menos en los horarios en los que lo hacen los alumnos del Instituto Técnico Mirandés, es decir, minutos antes de las ocho y durante la media hora siguiente. La escena se repite cuando acaban las clases, en un trayecto que afecta al resto de centros educativos y también a quienes acuden a realizarse pruebas al hospital. La frecuencia con la que pasan los vehículos es suficiente en el resto de franjas horarias pero en estas dos se queda corta para atender la demanda. "Vamos muchas más personas que las plazas autorizadas, muy apretadas, y aún así hay gente que se queda a veces fuera", señalan algunos usuarios que han recogido firmas para instar al Ayuntamiento a poner un refuerzo. La iniciativa ha partido de los alumnos del ITM pero se han sumado a la misma pasajeros de todas las edades. En apenas un par de semanas han recabado más de 400 apoyos que ya han sido remitidos a la administración local pero por el momento su petición no ha encontrado respuesta. "Dijeron que iban a pasar autobuses cada diez minutos, que es un poco menos tiempo de espera del habitual, pero no está sucediendo", afirman. Tampoco se ha atendido su propuesta de que en las horas de más afluencia pasen dos autobuses juntos, así que "se está sobrepasando la capacidad que tienen, lo que además de una incomodidad a la hora de viajar supone un riesgo grave en caso de accidente", remarcan. El nuevo contrato con la empresa prestadora del servicio se encuentra en punto muerto después de que el equipo de gobierno haya pedido la valoración de la Comisión de Competencia porque al concurso concurrieron tres licitadores que guardan relación entre ellos, por lo que se puede considerar que la misma empresa presentó diferentes ofertas para tener más opciones de ganar. La entrada en vigor del nuevo contrato iba a permitir renovar la flota de autobuses urbanos, pero de momento el servicio se sigue prestando con los mismos vehículos. "No entendemos cómo se le puede dar un premio a esta empresa por la eficiencia energética (ha obtenido recientemente la certificación ISO 50001) cuando los autobuses se caen a cachos, pierden aceite, no tienen aire acondicionado y en algunos no funciona la calefacción...", aseguran los jóvenes que han impulsado la campaña de recogida de firmas. "No es una cuestión de los alumnos del ITM, sino de todos los que tenemos que coger el autobús a esa hora: padres, madres, niños, pacientes del hospital,...", afirman. Además denuncian que "como algunos conductores nos apoyaban" desde hace unos días se han colocado carteles que, alegando normas de seguridad de tráfico, prohiben hablar con ellos durante los trayectos.