Mejor acompañado que solo

B.G.R.
-
Mejor acompañado que solo - Foto: Luis López Araico

La 'Startup Weekend' arranca en la Biblioteca Central con 42 participantes, muchos de ellos universitarios. Acuden para convertir un proyecto propio o ajeno en un negocio y con el fin de adquirir habilidades y conocimientos empresariales

Unos llevaban ideas claras y otros se mostraban abiertos a dejarse sorprender, pero confiaban en el aprendizaje que iban a encontrar en la Startup Weekend, la fiesta del emprendimiento que arrancó ayer en la Biblioteca Central y que prolongará hasta mañana domingo. Cuarenta y ocho intensas horas en las que los 42 participantes, muchos de ellos universitarios, tratarán de desarrollar un proyecto viable que poder lanzar al mercado. Para ello contarán con formación específica y con la ayuda de mentores o expertos que les acompañarán en el camino del autoempleo.
Uno de ellos es Víctor Váquez, quien hace seis años acudió a este evento, organizado por Nueve Comunicación y la UBU, como participante. Entonces su propuesta (una farmacia ‘online’) no consiguió ganar, pero aprendió las metodologías necesarias que luego aplicar a su empresa. Y es que, este ingeniero tiene un firma de topografía y su papel en esta ocasión va orientado a «canalizar la energía» de los jóvenes asistentes para que puedan aplicar su idea al mercado. Su consejo es claro: «Hay mucho emprendedor solitario, yo lo fui ocho años, pero tienen que abrir la mente, contar sus ideas y buscar un equipo multidisciplinar».
La misma opinión compartía Leire Iriarte, que fue la encargada de impartir la conferencia inaugural del evento. Doctora en Ciencias, está al frente de El Buen vivir. «Es un centro que quiere ayudar a promover la felicidad en empresas, administraciones y cualquier organización», explicó, al tiempo que recomendó el emprendimiento como una «herramienta maravillosa para el autoconocimiento».
De una parte, los que ya tienen experiencia en el autoempleo. Y de la otra, aquellos que se sienten atraídos por esta posibilidad. Es el caso de Mariola Trigo, que tras graduarse en Comunicación Audiovisual hace dos años en la UBU y realizar un máster en Barcelona ha decidido regresar a Burgos. Acaba de encontrar trabajo a través de la Fundación de la institución académica, pero no descarta poder llegar a tener un día su empresa.
«Creo que en España estamos por detrás de otros países, aunque gracias los jóvenes que participamos en este tipo de eventos podemos ir mejorando», señaló. Acude sin un proyecto en la cabeza, aunque dispuesta a que le sorprendan con «algo interesante», conocer a gente, desarrollar sus habilidades, explorar el mundo de la empresa y trabajar en equipo.
Eduardo Gil, estudiante de Ingeniería Electrónica, también participa por primera vez en esta cita con la esperanza de «encontrar el conocimiento necesario para emprender y ver el mundo de la empresa». El autoempleo es su «principal opción» y cree que el campo será el tecnológico, aunque o descarta cualquier otro. Tiene un ligero proyecto en la cabeza, pero aseguraba que no es lo suficientemente sólido como para desvelarlo. Quién sabe si mañana será o no  uno de los ganadores. Por delante queda mucho trabajo.