Una joven denuncia una agresión sexual en Fernán González

A.G./C.M.
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Un hombre de unos 30 años se abalanzó sobre ella y le tocó los genitales. Otras 5 chicas dicen haber sido seguidas por alguien con la misma descripción física

Una joven denuncia una agresión sexual en Fernán González - Foto: Luis López Araico

Todavía tiene el susto en el cuerpo y no puede hacer un relato de los hechos sin echarse a llorar. El pasado sábado, 26, alrededor de las 8 de la mañana fue atacada por la espalda por un hombre que empezó a manosearla y a tocarle los genitales. La joven, de 22 años, explica que un tipo que iba vestido con un plumas de color oscuro y una gorra; que medía, aproximadamente, 1,80 de estatura, y que era de tez blanca, la empujó, la tiró al suelo y comenzó a tocarla.
Los hechos se sucedieron en la calle Fernán González, cerca de la Plaza de los Castaños. La chica había sacado a su perro antes de ir al trabajo y en un momento del paseo notó la presencia de un hombres detrás de ella. Según su relato, todo transcurrió muy deprisa y, por suerte, se pudo zafar del individuo ya que, a pesar de que la tapó la boca, ella pudo revolverse y gritar. En ese momento, el supuesto agresor,  de unos treinta años, echó a correr en dirección a la Catedral: «Yo iba mirando al suelo y me di cuenta de que había una sombra detrás de mí, me quedé en shock y en ese momento me agarró por la espalda y me tiró al suelo, me tapó la boca y comenzó a tocarme los genitales por encima del pantalón».
Después de este impacto, la joven intentó acercarse a una zona en la que a esa hora hubiera más gente y, a la altura del hotel Palacio de los Blasones, llamó a la Policía Nacional. Seguidamente, una patrulla se acercó al lugar de los hechos y después de tranquilizarla, ya que sufrió un ataque de ansiedad, procedió a buscar por las inmediaciones al sujeto, sin éxito. La chica lamenta que en ese momento nadie le auxilió, a pesar de que un trabajador estaba descargando mercancías en un establecimiento hotelero de la zona y ella no paraba de gritar y llorar por la abresión recibida.
«Llevo todo el fin de semana muy angustiada. La Policía se ha portado muy bien conmigo y vino a verme después a mi lugar de trabajo para recomendarme que hiciera una vida normal y que no me preocupara», contaba la víctima, que interpuso la correspondiente denuncia en Comisaría ayer domingo. En ningún momento, según recuerda, el agresor pronunció palabra alguna ni se dirigió verbalmente a ella. (Más información en edición impresa)