Sin andamios 30 meses después en la plaza de Santa María 8

C.M.
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Se ha remodelado la fachada con la excepción de la buhardilla, que sigue en litigios judiciales

Los números 8 (derecha) y 7 comparten fachada. Los trabajos de rehabilitación continúan en este último. - Foto: Luis López Araico

El entorno de la Catedral luce ya con casi todo su esplendor al haberse retirado el inmenso andamio que ha cubierto durante más de dos años el edificio de la plaza de Santa María, 8, tras finalizar las obras de restauración parcial. Todavía queda una pequeña estructura en la esquina del número 7, donde también se llevan a cabo obras de mejora. 

La intervención en el número 8, donde se encuentran los salones del Mesón del Cid (cerrados durante este tiempo), se ha centrado en la rehabilitación de la fachada con la excepción de la planta entrecubierta, donde se encuentra la buhardilla que está siendo objeto de litigio judicial. Los propietarios de esta última llevaron a los tribunales la declaración de ruina dictada por el Ayuntamiento en 2017 y  dos sentencias del Juzgado Contencioso Administrativo fallaron que no era así.

Se obligó a colocar el andamio para garantizar la seguridad de los viandantes pero ahora una vez concluidas las obras y anulada la declaración de ruina no había razón alguna para seguir manteniendo la infraestructura. Se ha apuntalado el alero para que no haya desprendimientos, dado que no se puede actuar en el mismo al estar pendiente de otro juicio para determinar si ese cuerpo está fuera de alineación en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). Ahora con la rehabilitación de la fachada resalta más mal estado en el que se encuentra la buhardilla.

Los dueños de la entrecubierta solicitaron un licencia para realizar obras en la vivienda en 2011 pero nunca recibieron respuesta. En 2014 el inmueble se sometió a la inspección técnica de construcciones (ITC) pero resultó negativa. Volvieron a solicitar licencia para realizar obras de mejora en la casa pero solo obtuvieron silencio municipal. Tras unos desprendimientos en febrero de 2017 el Ayuntamiento declaró en ruina el e y en noviembre de ese mismo año obligó al desalojo de todo el edificio y a su protección con el andamio. También se urgió a su demolición pero los dueños recurrieron y han ganado la batalla. 

Ahora deberá luchar contra la decisión municipal que lo declara fuera de ordenación. El juicio estaba previsto el pasado mes pero se suspendió. Será la sentencia que determinará si es así o se mantiene y los dueños procedan a su arreglo, dado que se el inmueble se encuentra en  la zona de amortiguamiento de la declaración de Patrimonio Mundial de la Humanidad.  

Los propietarios han pedido daños y perjuicios por haber tenido que pleitear en los tribunales. Por su parte, el propietario del Mesón del Cid lleva dos años y medio con su negocio parado, dado que se encuentra en los bajos. 

Por otro lado, también se están llevando a cabo obras de rehabilitación del tejado y la fachada del número 7 (Mesón la Cueva) aunque la intervención ha sacado a la luz nuevas patologías.