Las excusas más peregrinas de los burgaleses

I.E.
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Los caraduras y los maleducados abundan entre los ciudadanos que la Policía Nacional para en la calle, pero algunos tratan de ser ingeniosos en sus pretextos y otros apelan al amor o la amistad

Policías nacionales piden la documentación en el Paseo de Atapuerca. - Foto: Jesús J. Matías

No todos los ciudadanos se están tomando esta cuarentena en serio. Lo revelan las cerca de 2.000 denuncias que los agentes han puesto en la provincia en este mes largo de estado de alarma. Durante sus patrullas los funcionarios se cruzan con muchos burgaleses a quienes han de preguntar por qué razón se hallan en la vía pública y no en su casa. La gran mayoría justifica su presencia en la calle con los salvoconductos de trabajo, con la bolsa de la compra, etc, pero otros no pueden y algunos no dudan en esgrimir las excusas más peregrinas, tal como se pone de manifiesto en las actas de denuncia de la Policía Nacional.

El descaro y la desvergüenza presiden la mayoría de los pretextos que ponen los ciudadanos. Un fumador no dudó en reconocer ante los agentes que compraba cigarrillos sueltos en distintos estancos y quioscos de la ciudad para salir más tiempo sin incumplir la norma. Una conducta similar a la de otra persona sorprendida lejos de su casa, quien alegó que no le gustaban las tiendas y mercadonas de su zona y por eso se había ido a un súper lejos de su domicilio.

Entre los compradores denunciados no son pocos los que programan sus visitas a la tienda con la idea de pasar el máximo tiempo posible fuera de casa. Así, en una misma mañana los agentes vieron a un burgalés que iba al súper varias veces, una a por mayonesa, otra a por una lata de cocacola, otra a por bolsas de basura...

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