Peñaranda es de ellas

Adrián del Campo
-
Procesión en honor a Santa Águeda justo después de sacar la figura de la iglesia de Peñaranda. - Foto: A. del Campo

La localidad ribereña celebró Santa Águeda para reconocer la labor de sus vecinas, Mercedes Tamayo fue alcaldesa por un día y abogó por seguir apostando por el turismo

Fue una mártir, según los textos religiosos murió torturada, hasta le cortaron los pechos, por no querer entregar su virginidad a un mandatario romano, y hoy está santificada y se la considera una figura protectora de la mujeres. Santa Águeda se celebra cada 5 de febrero y antiguamente era un festejo muy popular porque era el día en el que las mujeres mandaban y se iban de fiesta. Hoy gracias a Dios, o a Santa Águeda, o a la lucha de tantas mujeres, ellas no tienen que esperar al 5 de febrero para poder disfrutar de una fiesta. Pero todavía queda mucho por recorrer para conseguir una igualdad plena y quizá por eso, o porque conviene no olvidar el pasado para no perder lo conseguido, la festividad sigue marcada en rojo en muchas zonas.

En la Ribera, Peñaranda es el municipio en el que más arraigo tiene Santa Águeda y ayer lo volvieron a demostrar. En el pueblo han decidido celebrar el festejo en su día oficial y no moverlo, para preservar la esencia. «Se mantiene la fecha caiga en martes, jueves y si cae en sábado, pues perfecto», apuntan desde el propio municipio ribereño. A media mañana, las vecinas de la localidad quedaron en el arco para desde allí ir a buscar a su misma casa a la que sería alcaldesa por un día, Mercedes Tamayo. En Peñaranda se toman muy en serio la tradición y si esta dice que el 5 de febrero mandan ellas, hasta la Alcaldía cambia de manos.

Una vez recibió el bastón de mando de manos del alcalde de Peñaranda, José Caballero, la que sería regidora por un día lanzó sus reivindicaciones. Mercedes Tamayo destacó que todo el municipio estaba «orgulloso por el reciente nombramiento como el pueblo más bello», pero apostilló que «hay que seguir trabajando para ello. Los monumentos tienen que estar abiertos, las calles limpias y las farolas alumbrando». Con ese fin abogó por la unión de Ayuntamiento, asociaciones y vecinos. José Caballero quiso aclarar que «desde 2013 los monumentos nunca han estado cerrados» y que están a disposición de quien solicite visitarlos. «Peñaranda sigue apostando por el turismo. En 2018 tuvimos un 15 por ciento más de turistas», declaró el alcalde.

El protagonismo era de ellas y ellas estaban orgullosas de su fiesta. Ellas llevaban en procesión a la virgen desde la iglesia hasta el convento y luego disfrutaron de una comida y una cena entre más de 40 personas. Antes, al inicio de la marcha, una vecina mostraba orgullosa las enaguas que ahora, al perder altura por la edad, ya no podía lucir como antes, otras miraban con orgullo la nueva placa que acredita a Peñaranda como el pueblo más bello y todas vestían el tradicional traje de serrana. «El traje de Peñaranda es muy rico, tiene muchas cintas doradas, cascabeles... Una cosa muy característica es el lazo culero azul que llevamos y será el único sitio de la provincia donde tiene ese color», explicaba Geno. Esta vecina resaltaba la importancia del «traje Peñaranda», que vestía la gigantilla de Burgos y que cada día tiene más respaldo. Los talleres de trajes regionales de Peñaranda están recuperando la labor artesanal y el conocimiento sobre las vestimentas. Un patrimonio del pueblo que ellas no quieren perder. Ellas que no olvidan lo que antes celebraban para que nadie les quite lo que han avanzado.