El Cronicón de Oña incorporará la muerte del último conde

Ical
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La localidad burgalesa vuelve a acoger este evento para el que han trabajado cerca de 160 personas

El Cronicón de Oña incorporará la muerte del último conde - Foto: Jesús J. Matías

El Cronicón de Oña incorporará este año una nueva escena de calle, que versará sobre la muerte del último conde de Castilla, García Sánchez, en torno a 1028, el mismo día que iba a casarse con la infanta Sancha, hija del rey de León. La localidad burgalesa acogerá este año la celebración de la trigésimo segunda edición del Cronicón de Oña, un espectáculo que escenifica para el deleite del público, los acontecimientos que sucedieron en la Castilla del Conde Sancho García, y su necesidad de formar un territorio estable.

Cerca de 160 personas participarán este año en esta recreación, entre ellos “mucha parte de la población de Oña”, tal y como señala la coordinadora del evento, Berta Tricio, puesto que se trata de una localidad pequeña, y son muchos los que trabajan durante todo el año para llevar a escena este proyecto. Asimismo, indica que para todos ellos es un “motivo de orgullo y satisfacción” el poder seguir realizando este espectáculo tras 31 ediciones, y que supone además un “revulsivo muy importante” para el pueblo de Oña.

“Cuando lo vemos completo, a pesar de los años que han transcurrido, nos sigue gustando lo bonito y lo bien que queda”, destaca la encargada del Cronicón, y añade que además se trata de un espectáculo “que gusta”, lo cual es parte del éxito, ya que cuando la gente lo ve “todo son halagos”, afirma, porque “el público valora mucho el trabajo que se hace en un pueblo pequeño, sin profesionalidad en la parte actoral, pero con mucho compromiso de los actores”

De esta forma, entre el 14 y el 18 de agosto, Oña volverá a llenarse de historia, recreando algunas de las escenas más características de la historia castellana, como la fundación del Monasterio de San Salvador en 1011 o hechos relacionados con los personajes enterrados en el Panteón Real y Condal de Oña, como son el rey Sancho III de Pamplona o Sancho II de Castilla.

Según afirma Tricio, la ventaja que tiene el Cronicón es que “describe una época histórica” contada por una serie de personajes, lo que permite que al público le llegue de una forma más amena la historia, puesto que “toda esa parte humana del personaje recobra mucho más sentido”. Además, el poder realizar cada año la obra dentro de la propia Iglesia “es la clave importante de este espectáculo”, asegura, “y lo que la diferencia de otras recreaciones históricas”.

Asimismo, Tricio manifiesta que desde la organización son conscientes de la importancia que tiene la historia en una comunidad como Castilla y León.“Somos el epicentro”, señala “los orígenes de Castilla están aquí”, y además “la historia es un tema que interesa mucho”.

Un año más, el Cronicón estará bajo la dirección de Perfecto Uriel y Efrosina Tricio, que cuentan con una dilatada experiencia en la elaboración de representaciones teatrales, así como en concreto en este espectáculo. Uriel, natural de Torrecilla de Cameros (La Rioja), ha dirigido el Cronicón de Oña desde 2015, así como otros proyectos en su lugar de origen, con gran éxito. Por su parte, Efrosina Tricio, nacida en Miranda de Ebro (Burgos), es licenciada en Arte Dramático por la Escuela de Teatro de La Rioja, y desde entonces ha realizado múltiples cursos buscando perfeccionar su formación. Ambos llevan a escena un espectáculo que rebosa de éxito cada año, y que en esta edición tratarán que la escenografía “gane un poco más de dinamismo”, tal y como explica Berta Tricio, para que el espectáculo “sea todavía más ágil”.

Esta representación, veterana en el verano burgalés, ha recibido a lo largo de sus más de treinta años, reconocimientos como los Premios Martinillos de Oro, a los ‘Valores Culturales’; el reconocimiento ‘Amigos del Teatro de Valladolid’, en 2015; o el Prmio Serondaya a la Innovación Cultural 2016. Además, no hay que olvidar, que este evento está declarado Fiesta de Interés Turístico Regional, lo que atrae cada año a decenas de curiosos de diversas partes de España y de fuera de ella, deseosos de conocer más sobre la historia de Castilla.