Dieta rica en proteínas y vitaminas tras superar el virus

B.D.
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Cristina Martínez Zaldo, farmacéutica y nutricionista, recomienda mantener un consumo diario alto de frutas y verduras e introducir alimentos proteicos para ganar el peso perdido

Una dieta equilibrada, junto con la práctica de ejercicio físico, ayuda a disfrutar de una vida saludable. - Foto: Luis López Araico

Si en algo coinciden los pacientes graves que han superado el coronavirus es que, tras días de lucha e ingreso hospitalario, su cuerpo se queda en el mismo estado que si les hubiera pasado una apisonadora por encima. Decaimiento, pérdida de peso y falta de apetito son los síntomas más comunes al llegar a casa. De ahí que los expertos en nutrición aconsejen una dieta rica en proteínas y vitaminas para la fase de recuperación.

En palabras de Cristina Martínez Zaldo, farmacéutica, nutricionista y vocal de Alimentación del Colegio de Farmacéuticos de Burgos, las personas que han tenido un ingreso prolongado en la UCI y han sufrido una disminución significativa de peso y de masa muscular deben priorizar los alimentos proteicos y un adecuado aporte de vitaminas y minerales. «Hay que intentar recuperar primero la masa muscular y después fortalecer el sistema inmune, que se ha quedado muy debilitado por culpa de los medicamentos y tratamientos. Para ello, el consumo de frutas, verduras y pescado, junto con alimentos ricos en proteínas, son imprescindibles», señala.

Martínez Zaldo también recomienda a estas personas que recobren poco a poco la actividad física, a través de pequeños paseos, salidas que ayudarán a superar el estado de decaimiento. «Estamos viendo que los efectos del virus son terribles. Tengo pacientes de los primeros ingresos graves en Cuidados Intensivos, del 10 y 11 de marzo, que después de llevar casi un mes en casa todavía no están bien. Les cuesta muchísimo recuperarse», destaca. A ellos, que generalmente tienen desgana para comer, les aconseja que ingieran alimentos, en cantidades más pequeñas, pero con todas las propiedades más concentradas, como por ejemplo purés caseros con alto contenido proteico.

Para las personas mayores, Cristina Martínez Zaldo sugiere que, tras casi dos meses de aislamiento, es momento de empezar a retomar la actividad física normal con paseos diarios, principalmente en las horas de sol -mejor las doce del mediodía que las ocho de la tarde- a fin de aumentar los niveles de vitamina D.

Y es que la situación de confinamiento ha hecho estragos en el estado físico y en los hábitos alimenticios de muchos ciudadanos. Martínez Zaldo reconoce que «hemos comido mucho más de lo que necesitábamos y de lo que hemos quemado». El mayor problema, dice, ha sido el picoteo entre horas, fruto de pasar tantas horas en casa, y el abuso de dulces, harinas e hidratos de carbono. «Hacer cinco comidas al día si no hemos quemado nada, no es razonable. Lo lógico es adaptar lo que comemos a la actividad física que cada uno realiza», apunta. 

Todo esto ha supuesto un aumento de peso, kilos que ahora habrá que ir bajando de cara al verano. Para ello, esta nutricionista apuesta por una dieta saludable, rica en frutas, verduras y pescado, y por realizar ejercicio aeróbico, como andar o correr. Ahora bien, esto último aconseja hacerlo de una manera prudente para evitar las lesiones tras tantos días de parón. «La dieta hay que adaptarla al ejercicio que se realice y a la edad de cada persona», concluye.