¿Qué pasa con los niños?

ANGÉLICA GONZÁLEZ
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Ante la alarma por aparecer en menores casos similares al shock tóxico y a la enfermedad de Kawasaki -aún no se sabe si vinculados a la COVID-19- los pediatras piden calma pero atención a las familias y advierten de que se trata de cuadros conocidos

La COVID-19 cursa de forma leve en los niños, afirman los pediatras, y se están dando muy pocos casos que sean graves y exijan ingreso hospitalario. - Foto: Christian Castrillo

Por si no fueran suficientes el estado de preocupación y cansancio que se ha instalado en el país desde que comenzó la pandemia de la COVID-19, que tanto dolor y muerte está dejando, el confinamiento para intentar atajarla y la consiguiente crisis económica y social, un nuevo elemento ha venido a perturbar aún más a la sociedad en esta semana que se acaba. La publicación de un documento interno de la Asociación Española de Pediatría (AEP) en el que se advertía sobre la aparición de algunos casos de shock pediátrico que han necesitado el ingreso de algunos niños en la UCI ha creado un estado de alarma frente al que la propia sociedad científica ha salido enseguida a llamar a la calma a las familias.

«El shock es una situación grave de descompensación del organismo que cursa con mal estado general, taquicardia e hipotensión. Aunque es muy poco frecuente y hay muy pocos casos, el conjunto de pediatras españoles ha detectado una presentación agrupada en las últimas semanas, coincidiendo temporalmente con la epidemia de la COVID19 y por eso se nos ha llamado a estar vigilantes», explica Pablo Oyagüez, pediatra de la UCI infantil del Hospital Universitario de Burgos, donde no hay ningún niño ingresado con este perfil.

Oyagüez añadió que la AEP está en estos momentos estudiando toda la información y la evidencia científica que existe al respecto ante un cuadro clínico que ya se ha descrito en varios países de nuestro entorno como Francia, Italia, Reino Unido y Bélgica: «Los pocos casos existentes suelen presentarse con un cuadro que se parece al de dos enfermedades:  la de Kawasaki y el shock tóxico». 

Este último es una infección grave pero poco frecuente que aparece de forma repentina con fiebre elevada, diarrea, dolor de cabeza, erupciones en la piel y otros síntomas como vómitos, confusión, debilidad o cansancio. La enfermedad de Kawasaki, llamada así por el investigador que la describió por primera vez, es un proceso inflamatorio agudo y autolimitado (que se soluciona solo con el tiempo) pero que es potencialmente grave por las complicaciones cardíacas que puede conllevar.

Se desconoce aún, añade el pediatra burgalés, si su aparición es una coincidencia en el tiempo o  puede tener alguna vinculación con la COVID-19 y, en cualquier caso, asegura que tanto los pediatras de Atención Primaria como los de los hospitales conocen bien este tipo de cuadros y saben cómo actuar ante ellos. «El cuadro inicial es muy inespecífico, con fiebre, vómitos, dolor abdominal... por lo que en casa debemos actuar como hacemos habitualmente y si a estos síntomas se asocia un enrojecimiento generalizado de la piel o aparecen granitos es conveniente que consultemos al pediatra. 

Es importante estar atentos a los síntomas de alarma y si aparecen acudir al pediatra o a Urgencias, detalla Oyagüez. Conviene no perder la perspectiva y recordar, insiste el experto, que, hasta ahora, se sabe que la COVID-19 cursa de forma leve en los niños y que se han dado muy pocos casos de gravedad y que han necesitado ingreso hospitalario.