FAE apoya a Betania y a las víctimas de prostitución y trata

A.G.
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Betania ha contabilizado 19 clubes en la provincia. - Foto: Diario de Burgos Miguel Ángel Valdivielso

El empresariado burgalés se vuelca en hacer de puente para sensibilizar a la sociedad con respecto a este problema y apoya económicamente a las religiosas Adoratrices.

Primero fue el Ayuntamiento con su campaña contra la prostitución, en la que por primera vez se ha puesto el foco en el varón que con el pago por sexo está perpetuando la trata de personas, uno de los problemas más graves a los que se enfrente la sociedad en la actualidad. Ahora, la Confederación de Asociaciones Empresariales de Burgos (FAE) ha dado también un paso adelante en este sentido con su apoyo a la asociación Betania, que lleva más de veinte años en esta provincia ayudando y acompañando a las víctimas de prostitución y trata. La secretaria general, Emiliana Molero, explicó que su entidad considera fundamental la labor de las Adoratrices y se ha ofrecido a colaborar con ellas en la sensibilización y en la inserción laboral de las víctimas de prostitución y trata.
En el primer ámbito, ya han empezado las actuaciones. Así, hace unos días se exhibió en el salón de actos de su sede de la plaza de Castilla el documental Blessy, que cuenta la historia de cuatro mujeres supervivientes de trata, que provocó un fuerte impacto entre el empresariado que acudió a la proyección. También se ha entregado a Betania un cheque de 2.100 euros para impulsar su programa de apoyo a las mujeres prostituidas. "Vamos a intentar hacer de puente entre esta problemática y la sociedad, para que se sepa más acerca de una realidad que, quizás, para muchos resulta totalmente desconocida", indicó Molero, quien recalcó que FAE se dirigirá a las empresas para, de la mano de Betania, proyectar el documental a sus plantillas. 
La secretaria general añadió que también han tendido una mano a la organización religiosa para colaborar en la medida de lo posible con la integración laboral de las mujeres víctimas de prostitución y trata, de la misma manera que ya trabajan en conexión con otras entidades volcadas en otros colectivos: "Es nuestra intención colaborar para la futura integración laboral de las personas con quienes interviene Betania".
El programa de Adoratrices, vigente desde 1998, trabaja directamente en los lugares donde se encuentran las mujeres. Allí hacen el primer contacto con ellas, se dan a conocer, les informan de todos los recursos sociales y sanitarios que están a su alcance y les ofrecen un teléfono con el que pueden comunicarse con las trabajadoras sociales o las voluntarias. Cuando las mujeres se ponen en contacto con ellas se inicia un proceso de recuperación teniendo en cuenta las necesidades de cada una de ellas. 
Las Adoratrices cuentan también con recursos residenciales en los que las mujeres que han sufrido prostitución y trata (al menos un 30% del total de sus usuarias) pueden establecerse mientras se recuperan. El año pasado contactaron con 475 y les consta que hay en Burgos 45 pisos y 19 clubes con cerca de 500 ‘plazas’ de mujeres.