El nuevo Dani García

Agencias
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Además de reabrir Lobito de Mar y Bibo en Marbella y Madrid, el chef inaugura Leña y ultima su desembarco en Nueva York

El malagueño vuelve con muchos proyectos tras el confinamiento. - Foto: EFE

A Dani García el confinamiento no solo le ha servido para dar clases de cocina en las redes sociales y perder 14 kilos, sino también para desarrollar nuevos conceptos e ideas. Un regreso por todo lo alto del chef malagueño que incluye la reapertura de Lobito de Mar y Bibo en Marbella y Madrid, la inauguración la semana que viene de Leña y el desembarco, a finales de año, en Nueva York.
«Ningún proyecto se me ha caído, es más, nos han ido saliendo», mantiene García, quien cerró el pasado noviembre el tres estrellas Michelin que tenía en su ciudad natal, y que ha remodelado para albergar ahora su nuevo bebé
A esta ilusión se suman la vuelta de Lobito Marbella y Madrid (esta semana), y BiBo Marbella y Madrid (la próxima), aunque las energías del chef se centran actualmente en la inauguración de Leña, un steak house «como no existe en el país», centrado en las brasas y las carnes, que retrasó la pandemia.
‘Yakitoris’ (brochetas) de pescado. ‘Yakitoris’ (brochetas) de pescado. «En España hay asadores de toda la vida, pero Leña te transporta hacia otro universo. Tendremos ahumados americanos, yakitoris (brochetas) como las de Tokio, kebabs y shawarmas de verdad, empanadas indias de butter chiken, hamburguesas picadas ante el comensal, pollos y patos asados, cortes a la parrilla... Es un recorrido por los platos de carne que más me gustan del mundo, sin caricaturas», explica sobre el proyecto.
García, que ha perdido peso durante el confinamiento gracias a «una vida más ordenada», es «optimista» sobre la respuesta de los clientes en la «nueva normalidad»: «Los veo con muchas ganas. Hemos abierto reservas y ha sido una pasada. Puede que no sea un verano normal, pero creo que no será malo del todo».
Además, el Grupo Dani García continúa su expansión internacional, ya que a finales de año abrirá por partida doble en Nueva York, donde ya estuvo con el restaurante Manzanilla varios años. «Vuelvo con muchas ganas y sin ningún miedo, con proyectos muy nuestros y eso me hace muy feliz, porque quería regresar a la ciudad, pero siendo auténticos, y la primera vez no me dejaron», apunta.
El triestrellado apuesta siempre por el producto: lo mejor del mar y de la tierra. El triestrellado apuesta siempre por el producto: lo mejor del mar y de la tierra. Total libertad le ha dado su nuevo socio, Sam Nazarian y su Creating Culinary Communities (C3) para desarrollar Casa Dani, «lo mejor de Lobito de Mar y BiBo, con toques más mediterráneos, con espetos, arroces, ibéricos y atún», y Minük, cuya carta se centrará en «ensaladas de diferentes países del Mediterráneo y pollos asados».
Son solo los primeros pasos de una alianza que nace con el objetivo de abrir otros 15 Casa Dani y hasta 100 Minük en el mundo en los próximos cinco años. «Ellos te abren la mente empresarialmente; nosotros les aportamos una gastronomía mediterránea con chispa», apunta. Y es que, aunque por el momento, el Grupo Dani García tiene siete restaurantes abiertos en España y Oriente Medio, esa cifra «se va a multiplicar mucho en los próximos dos o tres años; nos gusta crear conceptos diferentes, mejorando lo que hay en cada segmento, ya sea de ticket medio de 50 euros o de 20; todo sale de nuestro I+D de Marbella», explica.

 

En la capital

Además de Leña, la pandemia retrasó la inauguración de su local en el hotel Four Seasons de Madrid, cadena para la que creó en exclusiva la marca Dani’s. «Estaba prevista en mayo, pero probablemente será en septiembre; es una pena», admite.
También le costará más arrancar su división de catering y eventos. «Tenemos menos claro cuándo será el pistoletazo de salida. Para casarse con un aforo limitado, los novios prefieren esperar», afirma.
Sin embargo, el chef siente que tiene «las cosas claras y fuerza para el futuro», aunque, como hostelero, le hubiera gustado más apoyo del Gobierno al sector con medidas como la supresión del Impuesto de Sociedades a hoteles y restaurantes aprobada por Portugal.