La Comunidad frena la sangría empresarial en abril

SPC
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Castilla y León contiene la destrucción del tejido productivo en abril tras perder 447 sociedades, frente a las más de 3.000 desaparecidas en marzo

Una mujer baja la verja de su negocio. - Foto: Tomás Fernández de Moya

La crisis de la covid-19 está desangrando el sector servicios en Castilla y León mientras que, como dice el refrán, no hay mal que por bien no venga, y la actividad agraria crece en empresas y empleo durante el mes de abril, el primero completo con el estado de alarma. La radiografía se desprende de un análisis de Ical de los datos publicados por el Ministerio de Trabajo sobre el número de empresas cotizantes y sus asalariados. Castilla y León vio desaparecer el mes pasado 463 actividades dentro del sector servicios que enviaron a la calle a 4.022 trabajadores, mientras que en el agro se crearon 102 empresas que impulsaron 129 puestos de trabajo. La cara y la cruz de la pandemia.
Los datos, aunque son malos, constatan una contención global en la desaparición de empresas y pérdida de empleo en relación al mes de marzo, cuando el día 14 empezó el confinamiento y la hibernación de la economía. En números concretos, Castilla y León cerró abril con 64.547 empresas, lo que supone que dejaron de estar inscritas en la Seguridad Social 447 respecto a marzo, pero es que en ese mes desaparecieron 2.937 respecto al mes de febrero, lo que revela esa contención destructiva de la pandemia.
Traducido en empleo, las empresas daban trabajo al cierre del cuarto mes del año a 616.537 trabajadores, 4.769 menos que en el mes anterior, un mal dato, pero mejor que los 27.026 puestos que se destruyeron en marzo. En términos porcentuales, Castilla y León perdió el 0,7 por ciento de sus empresas, y el 0,8 por ciento de sus empleos asalariados en un mes.
Datos irreales

El secretario general de Cecale, David Esteban, destacó que los datos del número de actividades en abril «no reflejan la realidad» del tejido productivo autonómico, que «se verá a final de año, con todas las empresas que puedan haber cerrado». Esteban dijo a Ical, que los empresarios de Castilla y León están intentando adaptarse la situación y «la verdadera dimensión del problema» se verá dentro de unos meses. «Los empresarios se están agarrando a lo que tienen, en una situación complicadísima de origen sanitario que no pueden controlar», comentó, para indicar que «lo están asumiendo adaptándose a una normativa que cambian constantemente».
Los servicios asumieron el principal golpe de la pandemia y perdieron el pasado mes 463 actividades y 4.022 puestos de trabajo, frente a las 2.182 empresas que cerraron en marzo con la pérdida de 19.946 empleos. El sector agrario generó 102 actividades nuevas y 129 puestos de trabajo. En cuanto a la construcción, sólo dejaron la actividad 37 empresas, y salieron del mercado laboral 197 asalariados. Por último, en la industria, cerraron el cuarto mes del año, 49 empresas y perdieron su empleo 679 personas.