Los gimnasios celebran que la Junta no los vuelva a cerrar

I.E.
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Su presidente está convencido de que el martes no clausurarán unos negocios que retoman el pulso

Los gimnasios reabrieron el pasado 8 de marzo. - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

Todo indica que tanto los gimnasios como las tiendas situadas en los centros comerciales se van a salvar de la próxima batería de restricciones que entrarán en vigor a partir del próximo martes. De manera que los empresarios de los centros deportivos respiran y celebran, en la medida de lo posible, que en esta ocasión se vayan a librar del cierre. Un cerrojazo la próxima semana cortaría en seco «el buen momento» que vive el sector tras la reapertura del pasado 8 de marzo, según indica el presidente de la asociación provincial, Alberto del Val.

Afrontar ahora un nuevo cierre supondría un jarro de agua fría en toda regla para un sector que se recupera «con mejores números de los previstos» a principios de marzo, cuando ya se hacían a la idea de que iban a volver a la actividad. A pesar de que importantes segmentos de población, como los mayores, se resisten aún a acudir a estas instalaciones, los gimnasios han apreciado «una mayor afluencia de gente joven», lo cual ha permitido aumentar el número de matrículas. No obstante, Del Val advierte de que los aforos «todavía están al 33%», de manera que las cifras de facturación se sitúan todavía muy lejos de las previas a la pandemia. De hecho, las limitaciones también pesan sobre los grupos que se apuntan a distintas disciplinas -artes marciales, baile, zumba, aeróbic-, una circunstancia que lastra las posibilidades de negocio.

Los gimnasios burgaleses han sido los más castigados desde el inicio de la segunda ola de covid-19, a inicios del pasado mes de noviembre. El día 2 el presidente de la administración regional anunció una serie de medidas de restricción que entraron en vigor cuatro jornadas después. No sería hasta el 18 de diciembre, 15 días después que el resto de la comunidad, cuando los centros deportivos tuvieron de nuevo permiso para abrir la persiana. Durante la Navidad, una de las épocas más flojas del año, apenas registraron clientes, y cuando por fin veían la luz, el 11 de enero la Junta volvió a limitar su actividad. Casi dos meses después, y con la tercera ola de pandemia cayendo en picado, de nuevo los gimnasios pudieron abrir y ahora llevan casi un mes de actividad y confían en que no se detenga.