El mantenimiento de las carreteras también sufre el recorte presupuestario

R. Travesi / Burgos
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Estado. La inversión del Ministerio para la conservación y seguridad pasa de los 29 millones de euros de 2008 a los 22 millones de 2011

Estado de la BU-820, en el tramo entre el embalse de Úzquiza y Pineda. - Foto: DB/Jesús J. Matías


La Asociación Española de la Carretera (AEC) ha dado la voz de alarma sobre el mal estado de conservación de los viales y la necesidad de acometer una inversión de 5.500 millones de euros para su mejor y recuperación en el conjunto del país. Tanto que un informe recoge que el patrimonio viario se ha deteriorado en los últimos seis años a un ritmo del 5% anual hasta obtener, en la actualidad, la peor nota en un cuarto de siglo, con una calificación de «deficiente».
La crisis económica está detrás de muchos baches, la falta de renovación de marcas viales, la reposición de señales, la recuperación de barreras metálicas o el apagado de luminarias. El estudio de la AEC es a nivel nacional, sin mencionar datos provincializados, pero Burgos no es una excepción. La reducción de las inversiones de las tres administraciones públicas con carreteras a su cargo comienza a resentirse y preocupa su incidencia sobre la seguridad.
Las mayores partidas para la conservación, mantenimiento y seguridad de los viales de la provincia corresponden al Estado, que gestiona la Demarcación de Carreteras en Castilla y León Oriental. Los presupuestos del Ministerio de Fomento se mantuvieron entre 2008 y 2010, con oscilaciones entre los 28 y los 30,8 millones de euros, y sufrieron un considerable descenso del 28% en 2011. Ese año, la inversión cayó hasta los 22 millones.
Según datos facilitados por la Subdelegación del Gobierno, las partidas que se han desplomado son las referentes al apartado de ‘Obras’ publicadas en el Boletín Oficial del Estado, tanto para conservación como seguridad vial. De los 15 millones de euros de los últimos años se pasó a menos de 4 millones en 2011. En cambio, aumenta ligeramente la conservación integral (hasta los 15,4 millones), que llevan a cabo las empresas contratadas cuyo trabajo consiste en el mantenimiento de diversas carreteras por sectores de Burgos. Por último, la Demarcación reserva todos los años unas pequeñas partidas para realizar obras imprevistas. También, esta cantidad ha bajado puesto que de los 4,6 millones de 2009 se pasó a los 2,7 millones de euros en 2011.

licitación obra pública. El detalle de las inversiones por parte del Ministerio lo encontramos en la Cámara de Contratistas de Castilla y León, entidad que recoge que en 2009 hubo tres licitaciones de obra pública, con un presupuesto de 21 millones de euros. Fueron contratos de conservación y explotación de varios tramos de la A-1, N-I, la A-62 a Palencia, la circunvalación de Burgos (BU-30), N-234 de Soria, N-622 (Quintana del Puente y Lerma), la N-120 a Logroño y la N-122 del Duero. En 2010, le tocó el turno a la conservación y explotación de las carreteras que van a Cantabria (N-623, N-627 y A-73) con un presupuesto de 12,2 milones.
Los tramos de carreteras autonómicas en la provincia burgalesa tampoco se libran de los recortes de la administración. El Servicio Territorial de Fomento realizó una inversión en 2009 de 6,5 millones de euros, una cifra que aumentó hasta los 10 millones en 2010 pero que bajó al nivel más bajo de los últimos años en 2011, con 5,6 millones. Es decir, que la Junta de Castilla y León ha reducido casi a la mitad el dinero destinado al mantenimiento de las carreteras en solo un ejercicio.
La autovía A-231 (Burgos-León) es la que concentra las mayores inversiones en la provincia. Alrededor de un tercio de los 22 millones de euros que la administración regional ha destinado entre 2009 y 2011 han ido a parar a esta vía, sobre todo para la conservación integral y la instalación de sistemas de protección de motoristas.
Otros tramos de carreteras autonómicas también han recibido dinero para el refuerzo y la renovación del firme como la BU-925 (Aranda de Duero-La Gallega), con una inversión de 1,9 millones de euros mientras que la BU-120 (Aranda-Roa) y la BU-561 (Santelices-Villarcayo) obtuvieron 1,1 millones cada una en 2010.
El año pasado, las principales inversiones se centraron en la CL-629 en La Horra (358.000 euros) y otro millón de euros para la BU-554, BU-571, BU-574, BU-640 y BU-643. Además, todos los ejercicios -al menos hasta ahora- siempre ha habido partidas importantes para diferentes obras en la zona norte y sur de la provincia, aunque no se especifica la vía.
El mal estado de las carreteras es una queja habitual de los vecinos que utilizan con frecuencia esas vías. La semana pasada, un vecino de Monterrubio de la Demanda envió a DB una carta al director para denunciar que la Junta había presupuestado hace una década 6 millones para el arreglo de las BU-825 y BU-820 y aún no habían comenzado las obras. En la actualidad, los conductores sufren un firme en pésimas condiciones y socavones en la calzada, tal y como se observa en la imagen adjunta.

2.300 kilómetros. La extensión de la provincia obliga a un esfuerzo económico importante de la Diputación para hacer frente a la conservación, explotación, vialidad invernal y mejora de los cerca de 2.300 kilómetros de carreteras. Esta institución tampoco se libra de la crisis y la invesión de 5,9 millones de 2009 o los 6,6 millones de 2010 se pasó a los 4 millones del año pasado y a los 2,8 millones presupuestados para el presente ejercicio.
Las principales partidas del año pasado fueron para el acondicionamiento y refuerzo de la BU-V-9141, entre La Vid de Bureba y Briviesca (1,1 millones), y para la mejora de la BU-P-7101, de Belorado al límite de La Rioja (722.000 euros). Para 2012, la Diputación ya ha contratado para ejecutar la quinta fasde de la mejora de la BU-P-7101(677.000 euros), de la BU-720 (de Briviesca a Cerezo de Río Tirón, con 386.000 euros) y de la BU-V-5511 (zona Criales, por 404.000 euros).