Tiempo de setas de pinar

G.G.U.
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El Ayuntamiento y la Asociación Gatuña lanzan otro fascículo de la colección de hongos urbanos; en este caso, sobre 28 variedades de los bosques repoblados con pino. Se repartirán 2.000 ejemplares y podrá descargarse de la web

Tiempo de setas de pinar - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

Veintiocho especies de hongos que se desarrollan «con preferencia o exclusivamente» bajo pinos protagonizan el tercer fascículo de la colección sobre setas urbanas que el Ayuntamiento y la Asociación Micológica Gatuña lanzaron en febrero de 2018. El primer número se centró en las variedades típicas de quejigares, para abordar después las especies de río y, ahora, las de los pinares repoblados con pino albar, laricio y resinero. «El próximo número será también sobre pinares y otras coníferas de repoblación, como cedros o cipreses», ha dicho el portavoz de Gatuña esta mañana en la presentación, Javier Carlón, matizando que estos bosques ‘artificiales’ son tan frecuentes en el municipio que no es posible abarcarlos en un solo cuaderno.
En el ejemplar presentado ayer se incluyen fichas de setas «muy frecuentes» de los pinares que, en este caso, se han localizado en Fuentes Blancas, El Doradillo, Cortes, Campo Lilaila, Fuente Buena y el Monte de la Abadesa, por donde habrá una visita comentada el próximodía 24, domingo, con salida desde el parque Europa (11.30 horas). «Se trata de aprender y disfrutar de la identificación de ejemplares, sobre todo los tóxicos», ha señalado Carlón, recordando que todos los años hay intoxicados por «impruedencia y desconocimiento».
El concejal de Medio Ambiente, Josué Temiño, ha comentado que los 2.000 ejemplares editados se distribuirán gratuitamente por centros cívicos  y también podrá descargarse de la web del Ayuntamiento, porque el objetivo es que la población conozca la riqueza micológica del término municipal para seguir «aprendiendo, disfrutando y respetando» la biodiversidad de la capital.
Gatuña ha identificado alrededor de 300 especies de hongos en Burgos, aunque estima que en la ciudad hay unas 500 diferentes. Este primer número sobre pinares repoblados se ha elaborado atendiendo a tres criterios: interés comestible (en algunos casos también científico), toxicidad y vistosidad: desde la venenosa Amanita muscaria (seta de los enanitos) hasta la Dacrymyces stillatus, solo visible con un microscopio.